Mantener en perfecto estado los riñones a lo largo de toda la vida es imprescindible para poder disfrutar de una buena salud, por ello se deberían conocer y practicar siempre las normas dietéticas que ayudan a conseguirlo.

Los riñones son el gran órgano de limpieza y regulación del organismo y, por tanto, los encargados de la eliminación de muchos productos que, si se encuentran en exceso en la sangre, pueden ser perjudiciales para la salud. El tipo de dieta actual en países económicamente desarrollados, junto con la larga expectativa de vida, condiciona un aumento de problemas renales en la población que disminuyen la calidad de vida, especialmente de muchas personas mayores.

Hay situaciones como desequilibrios nutricionales, ejercicios físicos, deshidrataciones provocadas por varias causas, temperaturas extremas e infecciones de orina continuadas, así como hipertensión y exceso de colesterol, que pueden provocar alteraciones en la función renal.

La insuficiencia renal o, lo que es lo mismo, la poca eliminación de orina (que en casos extremos puede llegar a ser nula) puede tener muchas causas, pero la más frecuente aparece con la edad debido a que las células renales van perdiendo su capacidad de funcionamiento. Por ello, es importante no provocar, a lo largo de la vida, situaciones de estrés orgánico a los riñones para que puedan funcionar siempre a pleno rendimiento.

La dieta en enfermos de insuficiencia renal es una de las más difíciles de controlar y practicar y contradice muchas de las buenas normas de dietética, ya que restringe muchos alimentos de origen vegetal (frutas y verduras) que aportan grandes cantidades potasio, el cual, al no poderse eliminar de una manera normal por la orina, se acumula en la sangre y puede causar serios problemas de salud.

 

La dieta amiga

Para preservar el buen funcionamiento renal, una adecuada alimentación puede ser una excelente pauta de prevención:

  • Tomar una ingesta adecuada de agua (1,5-2 litros) a diario y durante toda la vida.
  • Seguir una dieta moderada en todos los aspectos, empezando por las calorías.
  • No abusar de las proteínas y el sodio.
  • Moderar el consumo de alcohol.
  • Evitar el exceso de colesterol y de ácido úrico.
  • Asegurar una dosis diaria de ácidos grasos omega 3, especialmente de DHA.
  • Cuando existe malnutrición calórico-proteica, como la que se puede dar en algunas personas mayores en nuestra sociedad, la función renal se ve alterada y reducida. En estos casos hay que aumentar las calorías consumiendo especialmente mayor cantidad de aceite y aumentando las proteínas con pescado blanco, clara de huevo y concentrados de proteínas.

 

En caso de diálisis

Los enfermos de insuficiencia renal que deben someterse a diálisis han de practicar otras normas dietéticas muy diferentes que se pautarán de forma individualizada a nivel hospitalario.

 

Por M.ª Josep Rosselló, nutricionista

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Mantener en perfecto estado los riñones a lo largo de toda la vida es imprescindible para poder disfrutar de una buena salud, por ello se deberían conocer y practicar siempre las normas dietéticas que ayudan a conseguirlo. Los riñones son el gran órgano de limpieza y regulación del organismo y,...