Después de tanto trabajar y esforzarnos día a día, por fin llega la jubilación. Para disfrutarla al 100%, nada mejor que hacerlo con la mente clara y con todas nuestras habilidades cognitivas bien cuidadas.

¿Tienes 65 años o más? Pues ahora es el momento de disfrutar de la libertad de no tener que trabajar y de poder disponer de todo el tiempo del mundo para la familia y los amigos y para hacer las cosas que de verdad te gustan. Y en este viaje tu cerebro va a ser tu mejor amigo. Por eso ahora toca darle un plus que te permita gozar de la vida más plenamente.

A nivel nutricional conviene seguir las pautas que hemos dado en las etapas vitales anteriores, pero al entrar en la sexta década hay que ser especialmente cuidadoso con los tóxicos que pueden acelerar el envejecimiento cerebral.

 

Dieta mediterránea

La dieta mediterránea ayuda a mantener la mente joven, y así se ha visto en varios estudios epidemiológicos. Esta dieta aporta gran cantidad de vitaminas del grupo B (levadura de cerveza, frutas, verduras, carnes), vitamina D (aceite de hígado de bacalao, pescados grasos), polifenoles (salvado, frutas y verduras de colores) y ácidos grasos omega 3 (pescados grasos, semillas de lino y chía) que ayudan a mantener e incluso aumentar las funciones cognitivas en las personas mayores. Por ejemplo, el ácido graso DHA es imprescindible a partir de los 65 años para conservar todas las facultades mentales y proteger el deterioro del cerebro. Estos estudios también muestran que adquirir estos buenos hábitos puede incluso retrasar el avance de las demencias.

Otras buenas cualidades de seguir una dieta mediterránea es su efecto alcalinizante sobre el organismo, ya que es una dieta muy rica en frutas y verduras, y el aporte de antioxidantes es muy elevado.

Bebe durante todo el día al menos 2 litros de agua: con la edad perdemos la capacidad de sentir sed y es frecuente que nos deshidratemos.

 

Alcaliniza tus neuronas

La producción y la liberación de los neurotransmisores están influenciadas por el pH del cerebro. De hecho, se ha visto que las personas que suelen tener ansiedad y miedos tienen muchas veces altos los niveles de acidez. Esta es una de las razones por las que vale la pena alcalinizar el organismo y, por tanto, el cerebro. Además, una dieta alcalina mejora funciones mentales como la memoria y la concentración, ayuda a subir el ánimo y a prevenir la tristeza y la depresión, y transmite energía ahuyentando la sensación de cansancio.

 

Adiós a los radicales libres

Los radicales libres siguen siendo una amenaza para la salud de nuestras neuronas en esta etapa. Hay que seguir tomando antioxidantes en abundancia (frutas, verduras, germen de trigo, frutos secos, cereales integrales) y reducir aquellos hábitos que los producen (contaminación, tabaco, alcohol, situaciones estresantes, falta de sueño).

 

Ojo con los malos alimentos

A medida que sumamos años restamos capacidad de desintoxicación, por esa razón es muy importante en esta etapa que el organismo esté lo más libre posible de tóxicos, desechos y sustancias que puedan afectar al cerebro.

El alcohol es el enemigo número uno de las neuronas, por eso debes eliminarlo por completo. Como ya contábamos en secciones anteriores, el alcohol deshidrata y hace que las neuronas funcionen mal y haya mayor sensación de confusión mental.

Los azúcares simples (golosinas, bollería, azúcar) embotan. Al principio dan mucha energía, pero enseguida se agotan produciendo una sensación de bajón, cansancio e incluso desánimo. Hay que procurar tomarlos muy puntualmente y en pequeñas cantidades.

Las grasas saturadas (embutidos, lácteos y carnes grasas) influyen en la circulación sanguínea, y, por tanto, pueden afectar negativamente la microcirculación cerebral.

Con la edad nos hacemos más sensibles a tóxicos, aditivos, excitantes. Lo mejor es optar por una alimentación más natural, bio y ligera.

 

Camina cada día

El ejercicio, aunque sea en pequeñas cantidades, cuida la salud cardiovascular, la cual acaba repercutiendo en el bienestar cerebral. No es necesario que sea un ejercicio intenso, más bien al contrario. Para que no afecte negativamente a las articulaciones y al resto del cuerpo, conviene que el ejercicio sea moderado, pero que se practique con constancia. De ese modo la circulación sanguínea mejorará y nuestro cerebro recibirá más oxígeno y nutrientes. Pero además el ejercicio estimula la liberación de serotonina, que nos hace sentir más felices y nos ayuda a mejorar las capacidades mentales (memoria, concentración).

 

Descansa como es debido

Para el cerebro, el sueño es tan importante como el oxígeno o los nutrientes, pero en esta etapa toma especial protagonismo debido a que muchas personas, por cambios hormonales y otros factores, tienen problemas para dormir.

Una alimentación rica en triptófano (lácteos, carnes, huevos) y suplementar la dieta con melatonina ayuda a conciliar el sueño y permite que el cerebro elimine residuos y toxinas.

De igual modo, hay que evitar alimentos estimulantes como el café o las bebidas cafeinadas; si no puede ser totalmente, al menos durante la última parte del día. Nos ayudará acabar las cenas con una infusión relajante de tila o manzanilla. Hay extractos de plantas relajantes (pasiflora, valeriana) que se pueden añadir a la infusión para acentuar su efecto calmante.

 

Que no decaiga el ánimo

Los ánimos bajos hacen que disminuya la concentración y la atención, pero además nos hace descuidados, lo que provoca que nos cuidemos menos y comamos peor, algo que empeora aún más el estado anímico y las capacidades intelectuales. Hay plantas como la ashwaganda, el azafrán y el hipérico que ayudan a mejorar el ánimo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

3 hierbas para recordar

  • Ginkgo: mejora la circulación cerebral y, por tanto, las funciones mentales. Algunos estudios apuntan a que podría ayudar a prevenir la demencia senil y el Alzheimer.
  • Hipérico y azafrán: son efectivos frente a trastornos emocionales asociados a la melancolía, la tristeza y el desánimo. El azafrán, además, mejora la memoria.
  • Salvia: su extracto favorece las funciones cognitivas y la memoria. En personas afectadas por Alzheimer de tipo moderado, también se han observado mejoras en la memoria.

 

 

4 alimentos que no pueden faltar…

  • Fresas, manzanas y caquis: tienen fisetina, un antioxidante que estimula la memoria. Además, aportan antioxidantes que alargan la vida de las neuronas.
  • Almendras, pistachos, nueces y anacardos: son antidepresivos naturales, con gran cantidad de fenilalanina, vitamina E, omega 3 y magnesio.
  • Lecitina de soja: aporta grasas buenas para las neuronas y, en paralelo, ayuda a controlar el colesterol y mejorar la circulación sanguínea.
  • Aguacate: es rico en magnesio, vitamina E y vitaminas del grupo B, que mejoran el riego sanguíneo y protegen las neuronas.

 

 

Menú tipo

  • Desayuno: 1 lácteo o 1 bebida vegetal con 1 ración de hidratos de carbono en forma de copos de avena, pan dextrinado o galletas integrales + 1 complemento a base de levadura de cerveza, lecitina, germen de trigo y polen.
  • Media mañana: Fruta cruda o en zumo + 1 puñado de frutos secos.
  • Comida: Ensalada variada con 1 ración de proteínas en forma de legumbres (estofadas, en ensalada o guisadas), tofu, seitán, pescado o carne magra) + pan dextrinado.
  • Merienda: Fruta o yogur (lácteo o de soja)
  • Cena: Verduras (al vapor, a la plancha o al horno) + infusión relajante.
  • 2 litros de agua repartidos a lo largo de todo el día.
  • Las raciones han de ser moderadas.
http://www.revistadieteticaysalud.com/wordpress/wp-content/uploads/62_jubilacion_189.jpg.jpghttp://www.revistadieteticaysalud.com/wordpress/wp-content/uploads/62_jubilacion_189.jpg-300x300.jpgadminDietasEste númeroSaludalimentos para la memoria,complementos para la memoria,conservar la memoria después de los 65 años,jubilación activa,memoria,menú para la memoria,nutrientes neuroprotectores,plantas para conservar la memoria
Después de tanto trabajar y esforzarnos día a día, por fin llega la jubilación. Para disfrutarla al 100%, nada mejor que hacerlo con la mente clara y con todas nuestras habilidades cognitivas bien cuidadas. ¿Tienes 65 años o más? Pues ahora es el momento de disfrutar de la libertad de...