Golpes, contracturas…
¿Frío o calor?
“Nunca sé si cuando me doy un golpe, me duelen las rodillas o me levanto por la mañana con una contractura en el cuello tengo que aplicar frío o calor. ¿Me lo podrían aclarar?”
Tina
Fisiológicamente, el calor actúa sobre los receptores térmicos nerviosos de la piel, dilata y reduce la rigidez, mejora la flexibilidad, incrementa el flujo sanguíneo y, a través de la relajación muscular, produce un suave efecto calmante. Cualidades que son de agradecer en dolores articulares de larga evolución, dolores reumáticos y contracturas musculares.
Ante una contusión o torcedura, la reacción defensiva de la zona dañada es la inflamación que se traduce en rubor y calor. La aplicación de frío alivia.
El frío, mediante un mecanismo de vasoconstricción, disminuye el flujo sanguíneo y aminora la formación de hematomas y edemas, generando también una sensación analgésica transitoria. Esto resulta muy útil cuando se producen golpes y contusiones leves, ya que se reduce la tumefacción de la piel y se evita la inflamación rápida del miembro dañado. Algunas plantas medicinales, en uso tópico y en forma de pomadas, cremas o bálsamos, pueden resultar de gran utilidad, ya sea por sus propiedades terapéuticas o por conferir al producto un efecto frío, como el que proporcionan aceites esenciales como el de la menta, o bien un efecto calor, propio del aceite esencial de gaulteria.
Desde el punto de vista de sus propiedades terapéuticas, extractos de plantas como el harpagofito, árnica, sauce y boswelia, y aceites esenciales como el de gaulteria, mirra, incienso y canela se utilizan en cremas y bálsamos destinados a aliviar las dolencias relacionadas con el aparato locomotor por sus marcadas propiedades antiinflamatorias y analgésicas. En particular, el efecto analgésico de algunos de estos aceites esenciales, como por ejemplo el de canela o el de gaulteria (rico en salicilato de metilo), es comparable a muchos fármacos analgésicos-antiinflamatorios.
Jesús Mallo
Relación entre celiaquía y lactosa
"Me interesaría saber si existe algún tipo de relación entre la celiaquía y la intolerancia a la lactosa. Y, en caso de que exista, querría saber a qué se debe."
Rosa
Además de que algunos enfermos celíacos son también intolerantes a la lactosa, es frecuente que al inicio de la sintomatología de la enfermedad, mientras se establece el diagnóstico, se paute una dieta sin gluten y sin lactosa. Se toma esta precaución porque, a veces, se produce una intolerancia transitoria a este hidrato de carbono. La razón de ello es que, cuando se produce una inflamación de la mucosa intestinal, puede alterarse el borde en cepillo del enterocito (células epiteliales del intestino), en cuyo caso disminuyen las sacaridasas, enzimas necesarias para la digestión de la lactosa y otros azúcares, lo que produce una mala absorción transitoria de la lactosa.
Esta situación puede producirse en cualquier momento del curso de la enfermedad celíaca. Cuando se presenta, se debe realizar una dieta exenta de productos que contengan tanto gluten como lactosa.
Arantxa Gorostiza
¿Podría ser gota?
“Llevo un par de días con molestias en el dedo gordo del pie izquierdo, son como una especie de pinchacitos. El síntoma se repite tanto en actividad como en reposo. Mi alimentación es sobre todo a base de frutas y verduras, legumbres y pescado. ¿Se pueden acumular cálculos con la ingesta de la verdura?”
Mª Jesús
Por tu pregunta sobre la relación entre la verdura y la acumulación de cálculos, parece ser que crees que ese dolor en el pie podría deberse a un ataque de gota. La gota es una enfermedad metabólica causada por depósitos de cristales (uratos) en las articulaciones. Una localización característica es el dedo gordo del pie. Está relacionada con un tipo de proteínas (purinas), localizadas en los núcleos celulares de determinados alimentos, principalmente de origen animal. Tu alimentación casi vegetariana y tu condición de mujer (es más frecuente en hombres) hacen poco probable que se trate de gota, trastorno que se asocia, además, a la obesidad y a comedores copiosos. Un ataque de gota produce dolor agudo, inflamación y enrojecimiento, y el ácido úrico en la sangre suele ser superior al normal.
En tu caso, yo trataría de descartar que se trate de algún problema de tipo mecánico: un defecto de apoyo en el pie (pie plano, halux valgus, etc.), que puede manifestarse de forma repentina debido a un tipo de calzado o al ejercicio. Podría tratarse también de alguna inflamación relacionada con la uña. Te recomendamos que examines bien el dedo y, si no hay nada que explique el dolor, que consultes con tu médico.
Carmen Perlasia
Dermatitis seborreica
“Les agradecería mucho que me explicaran diversos tratamientos alternativos para tratar la dermatitis seborreica y sus causas más comunes”
Paloma
La dermatitis seborreica es una enfermedad inflamatoria descamativa, localizada sobre todo en el cuero cabelludo y la cara. Suele cursar con prurito. Los factores genéticos y climáticos parecen agravarla y, por lo general, empeora en invierno. Puede mejorar con una dieta equilibrada y baja en grasas, sobre todo de origen animal, y con alimentos a la plancha, al horno y al vapor. La dieta se puede suplementar con ácidos grasos poliinsaturados, zinc y vitaminas A y E, ya que numerosos estudios han relacionado la patología cutánea inflamatoria con déficits de estos nutrientes. Para atenuar los picores y ayudar a la cicatrización, puede aplicarse una loción a base de tepezcohuite, centella asiática o caléndula. Mejor aún si incluye un antiséptico como própolis o tomillo.
Roser de Castellar |