Rinitis
Son una serie de trastornos de las fosas nasales, caracterizados por una inflamación
de la mucosa nasal, generalmente de origen vírico.
Síntomas:
sensación de tener la nariz tapada, aumento de las secreciones nasales
y estornudos, malestar general y fiebre poco elevada.
¿Qué hacer?
- La rinitis más habitual es el catarro (véase resfriado común)
- Un tipo de rinitis especial es la rinitis alérgica que se caracteriza
por que provoca crisis de estornudos repetidos con abundantes secreciones nasales
claras que generalmente aparecen y remiten repentinamente. Su causa más
común es la alergia al polen, polvo, pelos de animales, insectos...
- Para prevenir la alergia o mejorar los síntomas cuando ya han aparecido
suelen funcionar muy bien las infusiones, extractos o aceites de plantas como
la fumaria, corteza de pino marítimo, sol de oro, lobelia y drosera
- Incluye en tu dieta un suplemento de ácidos grasos poliinsaturados.
Recientes estudios demuestran que tienen un efecto favorable en los procesos
alérgicos en general ya que disminuyen la respuesta inflamatoria mejorando
la rinitis.
Prueba: Erbalerge, Jarabe Vigor Asm, perlas DHA+EPA
Refuerza tu sistema inmunológico
Para evitar o atenuar los efectos secundarios, evitar las recaídas y
la repetición del cuadro infeccioso. Se utilizan en curas anuales o semestrales,
tomándolas durante dos o tres meses
Equinácea: refuerza las defensas estimulando la producción
de linfocitos
Ajo y cebolla: tienen una excelente acción antiséptica
pulmonar con propiedades expectorantes muy interesantes.
Uña de gato: además de estimular las defensas es
una buena antiinflamatoria
Própolis: es un excelente desinfectante natural de las
mucosas.
Polen: rico en sales minerales y vitaminas del grupo B, de preciosas
propiedades inmunoestimulantes
Vitamina C: alivia los síntomas del resfriado y hace más
rápida la recuperación. También es útil como cura
preventiva (naranja, limón, kiwi, col, zanahoria, cebolla)
Vitamina B6: tiene una acción directa sobre el sistema
inmunitario, estimulando la producción de linfocitos T (cereales, pan
integral, espinacas, guisantes, plátanos...)
Hierro: debido a que la anemia ferropénica favorece la
infección de las vías respiratorias superiores producido por un
déficit funcional de la inmunidad (frutos secos, yema de huevo, carnes
rojas, alubias, avena)
Cinc: es el más indicado para tratar las infecciones del
frío y elevar las defensas (germen de trigo, levadura de cerveza, semillas
de calabaza, carne)
Prueba: Jarabe Vigor Stop 29 o Mixtract Stop 29
. Utiliza las vitaminas A,C y E asociadas al selenio, su acción antioxidante
combate el daño que se genera en las mucosas tras una inflamación.
Prueba: Migradol y Comprimidos ACE + selenio
La dieta también
es importante
La alimentación juega un papel fundamental. Algunos alimentos ayudan
al organismo a combatir la infección, mientras que una dieta poco equilibrada,
puede alargar la convalecencia.
. Bebe mucho para favorecer la salida de mucosidades, y bebe sobre todo agua
y zumos de cítricos, aunque también se pueden tomar sopas y caldos.
. Reduce el consumo de proteínas de origen animal, por ejemplo, la leche,
los quesos y la carne, para no fatigar al organismo con alimentos difíciles
de digerir.
. Come mucha fruta y verdura de la estación, primando a los productos
ricos en vitamina C.
. Integra en la dieta carbohidratos como arroz y pasta, pero sobre todo muchas
sopas calientes (es eficaz la sopa de cebolla) que ayudan a eliminar mucosidades.
Vigila el ambiente
. Es importante mantener un buen grado de humedad en el aire. El aire seco daña
las mucosas de la nariz y la garganta.
. Es mejor bajar algunos grados la temperatura y utilizar un humidificador para
lograr un ambiente menos seco.
. Es bueno ventilar las habitaciones, basta abrir unos minutos la ventana para
que se renueve el aire y se libere de numerosos microorganismos.
Adopta un buen estilo
de vida
. El humo daña el sistema inmunitario y debilita las vías respiratorias:
las mucosas de la nariz, los bronquios y los pulmones son más vulnerables
a las infecciones virales y a los ataques de las bacterias.
. El tabaco nunca es recomendable, pero menos aún en los procesos infecciosos
de las vías respiratorias.
. El ejercicio físico estimula el sistema inmunitario. Una buena caminata
diaria ayudará a mantener constantemente activas las defensas del organismo.