Vía verde contra artritis, artrosis y otros dolores reumáticos

Las enfermedades reumáticas son uno de los trastornos más extendidos del mundo. Si no has encontrado remedio con los tratamientos habituales, prueba la vía verde, la naturaleza te ofrece remedios muy efectivos sin efectos secundarios.

¿Qué son los dolores reumáticos?
Bajo el término de reuma o reumatismo se engloban todas las enfermedades que afectan a una o varias estructuras del aparato locomotor y que se manifiestan con dos síntomas comunes: dolor y dificultad funcional en las zonas afectadas. Así, podemos agrupar los trastornos reumáticos en dos tipos de padecimientos: las formas inflamatorias, que se indican con palabras terminadas en "itis", como por ejemplo la artritis reumatoide (caracterizada por la inflamación de la membrana sinovial) y las formas degenerativas, con palabras terminadas en "osis", como por ejemplo la artrosis (caracterizada por el deterioro del cartílago y los extremos óseos de la articulación).
No obstante, son comunes las formas mixtas en las que coexisten ambos fenómenos: inflamación y degeneración.
Además, las enfermedades reumáticas pueden afectar también a los huesos, los músculos, los tendones y las bolsas sinoviales.


Plantas analgésicas generales
Entre ellas destacan la ulmaria y el sauce. Ambas presentan en su composición salicilato de metilo por lo que constituyen una fuente natural de ácido salícico, del cual es sobradamente conocida su acción analgésica, antipirética y antiinflamatoria.
Por otro lado, el pao d'arco, planta poco conocida en Europa, se caracterizada también por sus propiedades analgésicas, antibióticas y antiinflamatorias que le confiere el lapachol, su principio activo más importante.
Las tres son de uso frecuente en procesos que cursan con dolor, fiebre y/o inflamación y para dolores reumáticos en general.

Harpago y ácidos grasos esenciales, los antiinflamatorios más eficaces
En la lucha contra el dolor que genera cualquier proceso reumático juega un papel fundamental la elección de los antiinflamatorios más eficaces. Actualmente, la terapéutica natural, avalada por estudios científicos, se centra en la combinación de plantas y suplementos de ácidos grasos esenciales como la mejor forma para combatir la inflamación en las artritis.
Así, el tratamiento fitoterapéutico utiliza plantas cuyos principios activos sean derivados salicílicos como el sauce y la ulmaria, de las que ya hemos hablado anteriormente; azulenos, de acción antiinflamatoria leve como la aquilea y la manzanilla; y los irinoides, como la escrofularia y el harpago. De entre todas, esta última merece especial atención ya que actualmente es la que presenta mayor interés debido a su potente acción inflamatoria y su excelente tolerancia sin ningún efecto secundario. De ella, además de ser la planta antiinflamatoria más eficaz conocida, se aprovechan también sus propiedades diuréticas y una cierta actividad analgésica.
El plan de ataque a los procesos inflamatorios se completa con suplementos de ácidos grasos poliinsaturados de la serie omega 3 y 6. Ricos en omega 3 son los suplementos de aceites de pescado, que permiten la síntesis de la prostaglandina E1, antiinflamatoria, y equilibra la E2, mediadora de la inflamación. Ricas en omega 6 son las plantas onagra y borraja. Sus ácidos grasos se emplean en la síntesis de prostaglandinas de la serie 1, que actúan en el sistema antiinflamatorio inhibiendo la síntesis de sustancias proinflamatorias.
Otras plantas antiinflamatorias de probada eficacia son: casis o grosellero negro, fresno, zahareña o rabo de gato, zarzaparrilla y yuca.

Mantener el cartílago en las mejores condiciones
Las enfermedades reumáticas degenerativas, como en el caso de la artrosis, se caracterizan por que afectan principalmente al cartílago hialiano y al hueso subcondral. En estos casos, el objetivo es procurar mantener el cartílago en las mejores condiciones. La crisis aguda se resuelve mediante la utilización de antiinflamatorios, mientras que en el tratamiento de fondo (de mantenimiento) juegan un papel fundamental los antioxidantes, las plantas remineralizantes y algunos suplementos dietéticos capaces de parar o enlentecer el proceso degenerativo.
En la lucha contra la hiperproducción de radicales libres que se producen como consecuencia de la destrucción del cartílago, se utiliza el ginkgo biloba por su potente acción antioxidante -actúa como secuestrador de los radicales libres- y su acción beneficiosa en la vascularización. También son recomendables los suplementos ricos en vitaminas A, C y E, y en cinc y selenio, los antioxidantes por excelencia.
En otro aspecto, es fundamental el empleo de plantas remineralizantes especialmente ricas en silicio (cola de caballo, fenogreco, ortiga y bambú) o suplementos ricos en este mineral, ya que este elemento se encuentra en altas concentraciones en el tejido conjuntivo y tiene un efecto estimulante en su desarrollo.

Suplementos dietéticos de acción natural comprobada
Krill: es uno de los últimos descubrimientos en la lucha contra los problemas articulares. Bajo esta denominación se agrupan unas 70 especies de crustáceos que habitan en la zona Antártica y que contienen una interesante gama de componentes de gran valor biológico y nutricional, y un alto contenido en ácidos grasos omega 3, además de una gran variedad de minerales, oligoelementos y vitaminas A, D, E y complejo B. Se suele asociar al cartílago de tiburón y al extracto de molusco verde (Perna canaliculus) para potenciar sus efectos.
Cartílago de tiburón: es un eficaz antiinflamatorio utilizado para mejorar los procesos articulares y un potente inmunoestimulante. Además, contribuye a aumentar la viscosidad del líquido sinovial, mejorando así la agilidad y la flexibilidad de las articulaciones.
Glucosamina: es una precursora de los proteoglicanos, sustancia fundamental del cartílago articular. La mayoría de suplementos dietéticos destinados a combatir los trastornos articulares se centran en la riqueza en glucosamina de sus ingredientes (el extracto de molusco verde, el krill y el cartílago de tiburón son ricos en glucosamina)
Hidrolizado de colágeno (o de gelatina): tiene la función de facilitar y mejorar la función del colágeno, componente principal del cartílago. El colágeno es una proteína que rodea algunos órganos o parte de ellos con la finalidad de protegerlos y mantener la elasticidad y la estructura del tejido. Es indispensable en todos los casos en que sea necesario contribuir al mantenimiento de los tejidos cartilaginosos o estimular su formación. Estudios clínicos demuestran que la administración diaria de este hidrolizado a las dosis recomendadas y durante dos meses mejora las alteraciones de los pacientes con artrosis en fase inicial y la motricidad en personas con artrosis crónica.
Extracto de molusco verde Perna canaliculus: es un compuesto habitual de los preparados naturales antirreumáticos y articulares, también rico en glucosaminas. Con una acción muy beneficiosa en los procesos de tipo inflamatorio de las articulaciones, artritis, reumatismos, o en los procesos degenerativos como la artrosis, no sólo ayuda a calmar el dolor si no que también actúa en la regeneración de los cartílagos dañados, retrasando o reteniendo la evolución de la enfermedad.

Para integrar en tu dieta
"Gelartrina" con gelatina hidrolizada, carbonato de magnesio, óxido de silicio y vitaminas (ácido pantoténico, B6, tiamina y riboflavina).
"Artimol" con extracto de molusco verde de Nueva Zelanda (Perna canaliculus), dolomita (carbonato doble de calcio y magnesio) e hidrolizado de colágeno.
"ArtroKrill" con krill en polvo, cartílago de tiburón, Perna canaliculus y gelatina.
"Mixtract Arum 12" con harpagofito, ulmaria, pao d'arco, sauce y enebro.
"Mixplant Art 21" con extracto de ulmaria y extracto de sauce
"Sanaflor Arum12 y Art 21" el primero con bardana, zarzaparrilla, enebro, lavanda y culantrillo. El segundo con harpago, tila, fresno, menta y abedul.
"DHA+EPA" perlas de aceites de pescados (ácidos grasos esenciales Omega 3, DHA y EPA)

 

Gota, la dieta es fundamental
La gota es una artritis aguda por depósito de cristales en las articulaciones. El dolor y la hinchazón aparecen cuando el ácido úrico, un producto de deshecho de las purinas que se encuentra en los alimentos proteínicos, se acumula en el organismo en forma de cristales en las articulaciones, los riñones y otros tejidos. Aunque existe una fuerte propensión hereditaria a la gota, ésta puede controlarse bien si se adoptan unos buenos hábitos alimentarios.
En este sentido, es muy importante eliminar de la dieta todos los alimentos ricos en purinas que estimulan la producción de ácido úrico. Tienen un elevado porcentaje las vísceras animales (hígado, riñones...), la pesca salada (sardinas, anchoas, arenque, cangrejo, marisco...), los champiñones, la caza, el caldo de carne y la levadura. No es recomendable la carne en general y, de entre los vegetales, sólo conviene prescindir de los espárragos, la coliflor, las espinacas, los guisantes y las legumbres secas (judías secas).
Por otro lado, se ha de evitar el café y el té, y en especial el alcohol, que estimula la producción de ácido úrico.
Además de estas medidas dietéticas, es necesario el empleo de plantas uricosúricas (favorecen la eliminación de ácido úrico y desechos nitrogenados del organismo). Con esta acción destacan la lespedeza, el té de Java, y otras como la gayuba y la vara de Canadá. De todas ellas se aprovechan también sus propiedades diuréticas.
Como curiosidad, el consumo de cerezas (un mínimo de entre 15 y 25 al día), es uno de los tratamientos más antiguos utilizados para aliviar la gota ya que contribuye a eliminación del ácido úrico y son ricas en quercitina, un flavonoide antiinflamatorio y antioxidante.
Las crisis de dolor se tratan con antiinflamatorios.

Cremas eficaces
Las cremas y geles se utilizan para aliviar dolores articulares localizados. Por su acción antiinflamatoria y calmante éstos son los ingredientes que has de buscar en las etiquetas: pimienta de Cayena (capsicina), romero, lavanda, árnica y manzanilla (azulenos), aquilea, harpago, glucosamina, factor proteico marino, vitamina PP y alcánfor con esencias de clavo, menta, canela y cajeput ("Bálsamo Verde")

Alimentos SÍ

Alimentos NO

Por sus propiedades antioxidantes y riqueza en fibra que desintoxica: verduras y frutas frescas, cereales integrales y legumbres
Por sus propiedades analgésicas, antiinflamatorias o desintoxicantes: jengibre, nueces, pescado azul, linaza, piña, apio, cerezas, perejil, fresas, manzanas, agua.
Por sus efectos tóxicos: té, café, alcohol, refrescos de cola, alimentos ricos en purinas (carne en general), azúcar refinado, chocolate, solanáceas (tomates, pimientos, patatas blancas, berenjenas), productos lácteos (a no ser que sean desnatados, ya que si no son ricos en ácido araquinódico de efecto inflamatorio), grasas hidrogenadas (margarina), cítricos.