Jet lag
Guaraná, para llegar alerta

Qué es...
Puede que alguna vez, esperando a un familiar en el aeropuerto, te hayas fijado en alguien con un cierto aire despistado, cara de sueño y nada entusiasmado por encontrarse por fin en el destino de sus vacaciones, es el signo inconfundible del jet lag. El solo hecho de avanzar en el espacio o retroceder en el tiempo, como por ejemplo 'salir hoy y llegar ayer', que se produce en los viajes en avión al cruzar rápidamente diferentes husos horarios, puede producir trastornos en el organismo y dejar perplejo a cualquiera. El también llamado síndrome del huso horario altera nuestros ciclos biológicos normales de trabajo-reposo-sueño y ello se traduce en un evidente agotamiento psicofísico.
Sus síntomas más característicos, especialmente en los trayectos hacia el Este, son: alteración del sueño, inapetencia, irregularidad en las evacuaciones, sensación de fatiga, tanto física como psíquica, e irritabilidad; a lo que puede que tengan que sumarse también otros factores como el impacto ambiental, es decir, la adaptación a las nuevas condiciones climáticas (el calor-humedad tropical produce las mayores molestias), lo que suele llevar unas 3 o 4 horas.


Para resincronizar nuestro reloj biológico y superar el desfase horario con la máxima rapidez se puede utilizar la guaraná, uno de los más antiguos remedios tonificantes empleados por los pueblos indígenas del Amazonas.
Esta planta es una de las pocas que recibe la consideración de adaptógena (como el eleuterococo y el ginseng). Su efecto tónico y normalizador, que permite soportar mejor el estrés psicofísico que comportan los largos viajes en los que se traspasan rápidamente diferentes husos horarios, se debe a su capacidad para regular la secreción de adrenalina. Además, aumenta la capacidad de esfuerzo muscular y su riqueza en cafeína natural ¡hasta 2-5 veces más que el mismo café! actúa sobre la corteza cerebral aumentando el estado de alerta y disminuyendo la sensación de fatiga.
Toma: La guaraná puede encontrarse en polvo y en perlas, y también asociada al ginseng para potenciar sus efectos. Puedes empezar tomando una perla una vez hayas llegado a tu destino y otra una hora más tarde. Más tarde, seguramente te bastarán una o dos perlas por la mañana durante los primeros tres o cuatro días, aunque si quieres, para sentirte con más energía, puedes seguir tomando guaraná todas las mañanas sin ningán riesgo.