Insomnio
Descubre las causas

El insomnio es un trastorno del sueño que modifica la cantidad de tiempo que podemos dormir y su calidad, lo que repercute en un aprovechamiento inadecuado del estado de vigilia, es decir, del tiempo en el que estamos despiertos. Se calcula que entre un 15% y un 30% de la población general sufre algún tipo de insomnio.

Causas
. Estrés. El insomnio es un fenómeno bastante habitual en las situaciones de estrés. Estrés es una palabra que deriva del inglés "stress", que significa tensión. En situaciones de tensión, ante un peligro, cuando estamos enfadados o tenemos miedo, el sistema nervioso entra en un estado de alerta: el organismo, para hacer frente a la emergencia produce una hormona, la adrenalina, que acelera la frecuencia del latido cardiaco y agudiza la capacidad de percepción de nuestros sentidos. Si, en cambio, estamos sometidos a estrés crónico, es decir, a un estado continuo de tensión en el que se exige un rendimiento muy superior al normal, entra en acción otra hormona, la ....., que si se produce en exceso, genera irritabilidad y, momentáneamente, aumenta el nivel de ansiedad. Ambas situaciones son desencadenantes de un estado físico que no favorece la relajación necesaria para un sueño restaurador. Cuando el insomnio es debido al estrés, será útil combatirlo recurriendo a todas aquellas técnicas que favorezcan el relax.

. Ansiedad. Es una emoción normal en el ser humano que, hasta cierto punto, es útil porque nos permite alcanzar un mejor nivel de eficacia, física y mental, para responder a situaciones conflictivas de todo tipo. Tenemos ansiedad cada vez que nos enfrentamos a una nueva situación. Un incidente automovilístico, una entrevista laboral, un examen, la visita al médico o cualquier situación inesperada generan un estado de excitación que puede durar incluso algunos días y que puede hacer difícil conseguir dormir. En estos casos bastará con recurrir a remedios somníferos naturales como, por ejemplo, una infusión de plantas sedantes.

. Depresión. Es un trastorno muy frecuente que se caracteriza por una perturbación del estado de ánimo, en que predomina un sentimiento de tristeza y melancolía. El insomnio es una de sus primeras señales. Cualquier circunstancia puede ser el punto de partida de la depresión: un hecho triste como es el caso de la pérdida de un ser querido, pero también un hecho presumiblemente agradable, como un ascenso laboral, porque exige a la persona hacer frente a más responsabilidades y, por tanto, acentúa el estrés. También un cambio de domicilio o de ciudad, la jubilación, el alejamiento de un ser querido, la desilusión por un amor, la emigración, la desaparición de un estímulo que comporta mucho estrés... A diferencia de la que tiene ansiedad, la persona con depresión generalmente se duerme sin dificultad, para despertarse unas cuantas horas antes de lo que es habitual para ella con la imposibilidad de volverse a dormir.
Para las, llamemos, "depresiones ligeras" o la tristeza pasajera que hace que nos desvelemos de madrugada encontrarás muchos consejos en este manual que te ayudarán a conseguir una mayor calidad y cantidad de sueño.

. Enfermedad o modificaciones ambientales. Hay muchas enfermedades que no dejan dormir. Algunas tan comunes como la migraña, la artrosis, una úlcera o el asma que pueden ir acompañadas de síntomas molestos como tos, dolor de estómago, calambres o piernas cansadas que provocan interrupciones reiteradas del sueño durante la noche e impide que éste sea restaurador. Estos tipos de insomnio se resuelven curando la enfermedad que lo causa y con algunos trucos para dormir.
En ocasiones favorecen el insomnio otros motivos: los efectos secundarios de sustancias psicoactivas como el café, el alcohol, las bebidas con cola, la toma de ciertos medicamentos o la interrupción en la administración de drogas de efecto sedante.

Los factores ambientales como el exceso de ruido, calor o iluminación, incomodidad también puede molestarnos en mitad de la noche. Es relativamente habitual en las personas de edad y en las que tienen un sueño ligero, que despierten enseguida si oyen cualquier ruido o hay modificaciones ambientales. La solución es rápida y sencilla, y sólo hace falta tomar algunas precauciones para evitarlo.

Cuándo acudir al especialista
. Cuando el insomnio continua durante al menos tres semanas, después de haber seguido los consejos de esta guía.
. Cuando la ansiedad, la depresión o el estrés persisten durante un largo periodo de tiempo sin una causa real que permita entender este estado.
. Cuando el insomnio repercute en un estado de somnolencia diurna que afecta seriamente a la actividad diaria normal, tanto en el trabajo como en tus relaciones sociales y familiares.
. Si durante el sueño tienes dificultad para respirar o tienes molestias persistentes, como por ejemplo rampas que no te dejan dormir
. Si te desorientas fácilmente o tienes vacíos de memoria frecuentes.

Otros culpables
Existen otros factores en los que a menudo no caemos, y que también pueden ser los responsables. Éstas son algunas preguntas que debes hacerte:
- ¿Estás siguiendo un régimen adelgazante?
Mira la composición de los productos destinados a bajar peso que estás tomando, muchos de ellos incluyen excitantes. Además, seguir un régimen siempre genera una cierto estrés que puede influir en la calidad del sueño.
- ¿Tienes rinitis y utilizas un descongestionante nasal para poder dormir?

Si es así, te interesará saber que la mayoría de los descongestionantes nasales que se pulverizan en la nariz son excitantes y provocan muchas veces insomnio. En estos casos, es mejor utilizar un pulverizador que contenga agua de mar.
- ¿Haces deporte por la noche?
El esfuerzo físico favorece la secreción de hormonas estimulantes y aumenta la temperatura coporal, un efecto indeseado pues ésta debe disminuir antes de dormirte. Lo mejor es parar de hacer deporte unas dos horas antes de acostarse, el tiempo que precisa tu cuerpo para recuperarse físicamente.
- ¿Hay luna llena?
Las noches de luna llena son sinónimo de insomnio para muchas personas. Es el día ideal para salir a cenar o ir al cine el lugar de ponerse nervioso cuando el sueño no aparece.
- ¿Has visto una imagen impactante por televisión?
Puede que esa noche tengas un sueño más irregular de lo normal. En periodos de fragilidad de sueño evita los informativos, sobre todo las noticias de actualidad reciente. Lo mismo puede pasar con las películas de acción que se ven por la noche o con la lectura de un libro que te apasione, ambas actividades son estimulantes. Sustituye las películas violentas o de suspense por las cómicas y escoge una lectura relajante.
- ¿Estás bajo tratamiento médico?
A veces el insomnio es debido a los medicamentos que se están tomando. Por ejemplo, los broncodilatadores para el asma o los fármacos contra las alergias pueden interferir en tu reposo. No olvides que la aspirina es excitante. Consúltalo con tu médico.
- ¿Hace poco que has cambiado tus hábitos alimentarios?
Tu cuerpo necesita un cierto tiempo para habituarse a otro tipo de alimentos al que no está acostumbrado y quizá a otro horario de comidas. Eso puede repercutir en la calidad del sueño, pero sólo pasajeramente.