Hemorroides
Remedios naturales
Las hemorroides son pequeños
tumores sanguíneos que se forman en la parte final del recto debido a
una excesiva dilatación de las últimas raíces de las venas
de esta zona. Suelen presentarse en forma de pequeños bultos en los márgenes
del orificio anal, que a veces sangran o escuecen. Según datos estadísticos,
entre un 40 y un 60% de las personas de más de 40 años sufre este
trastorno.
Aunque básicamente son dos los factores que predisponen a la aparición
de hemorroides: estar sentado o de pie durante muchas horas al día y
la herencia genética; existen otros muchos que influyen de manera determinante
en su manifestación antes o después en el tiempo y en la gravedad
del trastorno.
Uno de los más importantes es el incremento de la presión intraabdominal.
Es el caso del embarazo, la obesidad, el uso continuado de ropa ceñida
o las situaciones en las que se produce una contracción intensa y continuada
de los músculos abdominales como puede ser un esfuerzo físico
prolongado e incluso, y curiosamente, los estornudos y la tos persistente.
Por último, otro factor determinante es el estreñimiento que,
además de aumentar la presión abdominal, irrita y debilita los
tejidos de sostén de las venas hemorroidales.
Atención a la
dieta y al estreñimiento
El estreñimiento no es sólo uno de los antecedentes más
frecuentes de hemorroides, sino también una de las causas que pueden
agravarlas. Cuando hay estreñimiento las deposiciones son más
duras y friccionan intensamente la superficie del conducto anal que se irrita,
inflama y debilita. Así, para prevenir o atenuar este problema deberás
intentar regular tu tránsito intestinal añadiendo más fibra
a la dieta y, sobre todo, mucha agua para mantener la heces blandas, unos 2-2,5
litros al día. La mejor fibra para estos casos es la soluble como por
ejemplo, la que se encuentra en la avena por que facilita las evacuaciones más
blandas o la pectina de la manzana. Las infusiones de malva, una planta rica
en fibras mucilaginosas de efecto laxante suave, también da buenos resultados
por que facilita la defecación sin irritar.
Además, en general, se han de evitar los platos especiados y picantes,
ya que aumentan la incomodidad de las evacuaciones y acentúan los síntomas
por su efecto irritante. Por la misma razón es aconsejable que moderes
el uso de sal y evites los alimentos salados, el cacao, el chocolate, el café
y el alcohol.
|
Alimentos
SÍ
|
Alimentos
NO
|
| manzanas, peras, legumbres, mirtilos, uvas, judías, avena y verduras con hojas verdes cocidas, por su contenido en fibra soluble, y pan, pasta y arroz integral, por su fibra insoluble. Agua. | en general las especias y alimentos picantes y muy condimentados, los curries, la sal y los alimentos salados, el alcohol, el café, el cacao, el chocolate, las frutas y verduras ácidas, los mariscos y los frutos secos que podrían irritar la mucosa del conducto anal. También conviene reducir los carbohidratos refinados. |
Baños de asiento
Son uno de los remedios más fáciles y eficaces aunque, para obtener
buenos resultados, se ha de ser constante y hacerlos, por lo menos, dos veces
al día.
Se preparan llenando con agua tibia el bidé (o cualquier otro recipiente
donde puedas sentarte) a la que añadirás 6 gotas de aceite esencial
de enebro. Después mantén la zona dolorida sumergida en el agua
durante 10 minutos.
Otro baño de asiento que va bien, sobre todo cuando la zona está
muy irritada, es el que se hace con corteza de encina. Vierte un litro de agua
fría sobre dos o tres cucharadas de la planta, llévalo a ebullición
durante cinco minutos y después filtra. Mezcla la infusión con
el agua tibia del bidé. Se hace durante 10 minutos una vez cada dos días.
Activa la circulación
En la propensión a tener hemorroides otro factor de riesgo que hay que
tener muy en cuenta es la mala circulación. Las hemorroides no son más
que varices localizadas en el canal anal, por eso, y para resolver el problema
en su origen lo importante es activar el riego sanguíneo. Para ello,
la primera norma es no permanecer mucho tiempo en una misma posición
(sentada o de pie), realizar regularmente algún tipo de ejercicio moderado
e incluir normalmente en tu dieta alimentos con propiedades fluidificantes de
la sangre como por ejemplo los ajos y las cebollas. Por último, aprovéchate
del mirtilo o arándano en todas sus variedades, fruto fresco, infusión
o suplemento dietético, ya que es extraordinariamente rico en antocianósidos,
un principio activo que permite recuperar la correcta elasticidad y permeabilidad
de los vasos sanguíneos afectados. Otras frutas ricas en antocianósidos
que tonifican las paredes venosas y que contribuyen a mantener la fortaleza
y la resistencia de los capilares son las uvas y las grosellas negras.
Por último, añade 15 ó 30 gotas de extracto de ginkgo biloba
a tus infusiones (puedes tomar de 1 a 3 al día). Esta planta tiene una
marcada acción tónico venosa especialmente indicada para estos
casos.
De uso tópico
En los remedios de aplicación tópica destacan las cremas a base
de caléndula. Éstas tienen unas interesantes propiedades antisépticas,
cicatrizantes y antiinflamatorias que alivian la inflamación y el dolor
y ayudan a la regeneración del tejido dañado. Un remedio muy efectivo
es utilizarlas mezcladas con un poco de aceite esencial de ciprés, un
vasoconstrictor que ayuda a contraer las dilataciones venosas y a la vez desinfectante.
Emulsiona una gota en un poco de crema de caléndula y aplica este remedio
con ligeros masajes sobre la zona afectada. Puedes utilizarlo tres veces al
día y también para atenuar el sangrado.
Alivio rápido
Sencillamente, la solución más rápida se haya en el agua.
Empapa dos compresas, una con agua fría y otra con agua caliente y aplícalas
alternativamente cada cinco minutos. Primero la fría, que provoca una
vasoconstricción y después la caliente, que provoca la dilatación,
lo que te proporcionará un alivio inmediato.
También puedes probar con un baño de asiento de infusión
de manzanilla. Se prepara vertiendo un puñadito de flores en tres litros
de agua hirviendo, se deja reposar 10 minutos, se filtra y se mezcla con el
agua tibia del bidé. Después permanece sentada durante 15 minutos.
Puedes utilizarla una vez al día hasta que notes que el dolor va mejorando.
Otras plantas que te pueden servir son la cola de caballo, la consuelda, la
milenrama, la bardana, la cola de caballo, la caléndula y el castaño
de Indias.
Busca también estas plantas en las etiquetas de las pomadas de aplicación
tópica, son las que mejor te irán.
En caso de sangrado persistente
Utiliza la cola de caballo. Esta planta tiene una marcada acción hemostática
(ayuda a detener las hemorragias) y cicatrizante que podrás aprovechar
en todas su versiones. La decocción concentrada sirve para empapar compresas
y aplicarlas localmente o para realizar baños de asiento (se hierven
100-150 g de la planta por litro de agua); y la infusión, para su uso
interno (se hierven 40-50 g de la planta durante 10 minutos a fuego lento y
se toman de 3 a 5 tazas al día) funciona bien para reforzar el efecto
hemostático
Tampoco olvides llevar una dieta rica en hierro. Los sangrados persistentes
pueden producir una deficiencia de este mineral capaz de causar una anemia.
Son buenas fuentes el hígado, las legumbres y las verduras de hoja verde.
Además, no te olvides de la vitamina C, que mejora la asimilación
del hierro.
Por último, no olvides que de todas formas cualquier hemorragia rectal
debe ser examinada por un médico.
Atención
a la higiene
Cuando se tienen hemorroides la higiene de la zona anal debe ser muy cuidadosa.
Después de las deposiciones es aconsejable lavar siempre la zona con
agua y un jabón neutro con el fin de prevenir posibles infecciones. Seguidamente
se puede realizar un baño de asiento sencillo con agua tibia para relajar
la musculatura anal que atenúe el dolor si lo hay, y utilizar este ungüento
de realización casera. Mezcla dos cucharaditas de café de aceite
de almendras con dos gotas de aceite esencial de manzanilla y aplícalo
sobre la zona.
Hinchadas o inflamadas
Para descongestionar las hemorroides hinchadas o inflamadas va bien el tradicional
aceite de ricino. Con un par de gotas para masajear delicadamente la zona dolorida
tres veces al día tendrás suficiente.
Las mejores plantas
Las plantas astringentes se usan habitualmente en hemorroides ya que su efecto
vasoconstrictor local y "curtiente" facilita la regeneración
de las paredes de las venas dilatadas que han dado lugar a las hemorroides.
Se utilizan por tanto plantas con un contenido en taninos moderado o que además
presentan principios activos con propiedades venotónicas o capilaroprotectoras
(acción vitamina P) o epitelizantes o hemostáticas (antihemorrágicas),
como son: Hamamelis, Ciprés, Castaño de Indias, Vid roja, Zarza,
Cola de Caballo, Fresno, Condurango, Corteza pino, Consuelda, Milenrama. (no
todas presentan todas las propiedades mencionadas anteriormente).
Son igualmente útiles en las hemorroides todas aquellas plantas que poseen actividad venotónica o protectora capilar, tales como el Rusco, Ginkgo, Vid roja, Arándano (Mirtilo), etc......
Conviene también evitar el estreñimiento, pero en caso de hemorroides no se deben usar laxantes irritantes tales como el sen, la cáscara sagrada, ruibarno, frángula, etc....Conviene usar fibra.
Prueba:
. Sanaflor Herr-16, con condurango, mirtilo, consuelda, cola de
caballo, milenrama, malva y bardana. Para tomar tres infusiones al día
después de las comidas. Si quieres aumentar sus efectos añade
a cada taza tres gotas de esencia de ciprés o 15 gotas de extracto de
ginkgo biloba.
. Acticir Plus, con corteza de naranja y limón, extracto
de mirtilo, rutina y citroflavonoides
Cataplasma de patatas
Por último, si una crisis te sorprende en casa y no tienes nada a mano
para solucionar el problema te ofrecemos este remedio singular pero efectivo.
Se trata de preparar un cataplasma de patatas y leche, igual que un puré.
También lo puedes hacer con tres cebollas hervidas hasta que se deshagan.
En ambos casos deja que el preparado se enfríe, envuélvelo en
un pañuelo y aplica la cataplasma sobre las hemorroides durante 10 minutos.
También relajación
- La relajación del conducto anal es importante. Muchas personas contraen
involuntariamente los esfínteres anales a causa del dolor, lo que produce
un aumento de la tensión de la pared de este conducto y, finalmente,
el dolor se intensifica. Para evitar este círculo vicioso puedes aplicarte
antes y después de ir al baño una compresa empapada en una decocción
(50 g por litro de agua) de castaño de Indias lo que calmará el
dolor. Además esta planta es venotónica, protectora de los capilares,
astringente y antiinflamatoria.
Durante el embarazo
La progesterona relaja los músculos blandos y ralentiza los movimientos
de los intestinos, por eso las hemorroides son frecuentes en este momento de
la vida, para prevenirlas bebe mucho agua o zumos, toma abundantes frutas frescas
así como cereales integrales.
. Sin olvidar que otra causa es la mala circulación de la zona, por eso
es tan frecuente en el embarazo.