Dolores menstruales

Seis de cada diez mujeres sufren dismenorrea o calambres menstruales. Pueden ser muy dolorosos y suelen presentarse en la parte baja de la espalda, los muslos y el abdomen generalmente unos días antes de la menstruación, para desaparecer después del primer o segundo día de regla.
Pero existen algunos remedios para relajar los músculos de la zona pélvica, mejorar la circulación y atenuar los dolores.


Por qué duele la barriga
Los culpables de estos dolores son las prostaglandinas, unas sustancias químicas que se encuentran en las paredes de nuestro útero y que van aumentando hasta que se produce la menstruación. Ellas son las responsables de las contracciones uterinas. Tenemos nueve tipos de prostaglandinas, cuando nuestro organismo las fabrica en exceso, o cuando la prostaglandina F, la principal responsable de las contracciones uterinas está en exceso respecto a la prostaglandina E, la que provoca la relajación del útero, éste se contrae con demasiada intensidad lo que causa los calambres y el dolor.

¿Qué es el SPM?
La dismenorrea es solo uno de los síntomas del SPM (síndrome premenstrual). Muchas mujeres, además de calambres menstruales, experimentan muchas otras molestias que incluyen hinchazón, retención de líquidos, dolores de cabeza (que también se conocen como migrañas menstruales), dolor en los senos y cambios de humor, irritabilidad, mayor sensibilidad y depresión. Cuando existe cualquiera de estos otros síntomas se habla también de SPM y es normal que se sufran simultáneamente varios de ellos.
Para afrontar "esos otros síntomas" que se producen en el plano emocional, no tan palpables a nivel físico, pero no por ello menos importantes y reales, no existe ninguna cura. Lo mejor es aprender a conocerlos y a hacerlos frente para que no te superen. Una buena idea es anotarlos en un cuadro, al cabo de unos meses empezarás a ver que siguen una pauta y te será más fácil entenderlos. Sobre todo, durante la semana anterior a la regla sé buena contigo misma y cuida mucho tu alimentación, reduce los alimentos señalados e incluye los adecuados, porque éstos últimos también mejorarán tu estado de ánimo.

Cambios en la dieta
La dieta juega un papel fundamental en el equilibrio hormonal y sobre el funcionamiento del aparato genital. Al menos durante los días que preceden a la menstruación y los primeros días del ciclo hay que procurar seguir una dieta equilibrada, y eliminar los alimentos refinados y las conservas. Algunos alimentos (los señalados con No) pueden ser irritantes y hacer menos soportable el dolor. Como norma general, hay que repartir las comidas a lo largo del día (lo mejor es comer en seis veces y en poca cantidad) y primar los carbohidratos para facilitar la digestión. Mientras dura la regla, complementa tu dieta con cosas dulces (pasas, ciruelas...), pasta, pan y fruta fresca en la cena porque ayudan al organismo a producir serotonina, un neurotransmisor cerebral que mejora el humor, relaja y, sobre todo, reduce la ansiedad.

Alimentos NO
Alimentos SÍ
grasas vegetales hidrogenadas (como la margarina), patatas fritas, sal, dulces (bollería), café y chocolate, bebidas gasificadas y dulcificadas, alcohol. pasta, pan, arroz y cereales integrales, verduras (sobre todo pimientos, coles, espárragos, tomates, alcachofas, espinacas y guisantes), carne blanca, frutos secos (nueces y almendras), cereales integrales, muesli, frutas frescas (plátanos), semillas.


Levadura de cerveza y oligoelementos
Casi todas las dismenorreas son debidas a una excesiva producción de prostaglandinas durante el periodo ovulatorio, y a un desequilibrio entre los estrógenos y la progesterona, dos hormonas femeninas. En estos casos va bien complementar la dieta con levadura de cerveza en comprimidos por su riqueza en vitaminas del grupo B (la B6 es especialmente beneficiosa por su capacidad de incrementar los niveles de serotonina de efectos sedantes), zinc y selenio, dos oligoelementos preciosos para las funciones hormonales.
También ayudan a mantener el equilibrio hormonal el manganeso y el cobalto (se toma un vial en ayunas), alternándolos cada dos días con yodo y azufre, otros dos oligoelementos recomendados en caso de disfunciones ováricas y menstruales. Para que el tratamiento sea efectivo ha de seguirse durante uno o dos meses, y hacerse, al menos, dos veces al año. También se puede tomar un suplemento de calcio y de magnesio, para "relajar" los músculos del útero, unos cuatro o cinco días antes de la regla.

Plantas de apoyo
. Borraja y Primrose (u onagra): Por su riqueza en ácido gamma-linolénico, precursor de las prostaglandinas E1 encargadas de la regulación hormonal y la relajación del útero.
. Salvia, caléndula y verbena: Por su reconocida acción reguladora menstrual, se aconsejan en los casos de trastornos de la regla y problemas en la menopausia.
. Aquilea (o milenrama): Su aceite esencial contrarresta los dolores convulsivos en el vientre, por lo general unidos a dolores lumbares.
. Bolsa de pastor: Se emplea en ginecología por su poder hemostático (contra hemorragias) en los casos de menstruaciones abundantes.
. Artemisa: Sus principios amargos y su aceite esencial, además de tener un efecto depurativo, son estimulantes y reguladores de la menstruación.
. Espliego (o lavanda): Por su acción sedante sobre el sistema nervioso central y estimulante de la menstruación.
. Hinojo: Su aceite esencial activa la menstruación y atenua las posibles flatulencias y dispepsias debidas a los efectos paralelos a una menstruación con problemas.

Prueba: "Sanaflor Egogo-23" con: milenrama, espliego, menta, bolsa de pastor, romero, artemisa e hinojo.

 

 

¿Senos sensibles?
Varios estudios parecen confirmar que el aceite de prímula y los suplementos ricos en vitamina E, como el germen de trigo, alivian el dolor de pecho asociado al síndrome premenstrual.

Complementa tu dieta con: Perlas de aceite de borraja, perlas de aceite de primrose (onagra), comprimidos de levadura de cerveza enriquecida con zinc o selenio, perlas de aceite de germen de trigo.


Un vaso de leche caliente
Si el dolor es soportable, pero constante, a veces basta una taza de leche caliente para aliviarlo: el calor favorece la circulación sanguínea y atenua la tensión de la zona pélvica. Además, la leche estimula la producción de endorfinas, unas sustancias químicas que se originan de forma natural en nuestro cerebro, que ayudan a soportar el dolor y ralentizan las contracciones del útero.

Aromas analgésicos
. Basilisco: mezcla tres gotas de su aceite esencial con un poco de aceite de semillas de soja, y utiliza esta mezcla para friccionar el vientre.
. Comino. Vierte seis gotas de esencia de comino en el agua caliente de la bañera y date un baño de 15 minutos.