Dolor
de garganta: laringitis, faringitis y amigdalitis
La laringitis es una serie de trastornos caracterizados por la inflamación
de la mucosa de la laringe que provoca una alteración de la voz (afonía,
ronquera).
La faringitis cursa con trastornos caracterizados por una inflamación
de la mucosa faríngea debidos a una infección (cuando son las
amígdalas es amigdalitis).
Síntomas:
en el caso de la laringitis,
además de la alteración del tono de voz, se suele tener una sensación
molesta en el cuello que puede ser dolorosa ya que obliga a carraspear y produce
una tos seca e insistente. En el caso de la faringitis, dolor y sensación
de sequedad de garganta. Suele desaparecer al cabo de unos cinco días,
sin complicaciones.
¿Qué hacer?
- Evita el mal uso de la voz (no hables mucho ni la fuerces durante algunos
días)
- Respira por la nariz
- Para reducir las molestias va muy bien inhalar vapor de agua
- Los gargarismos con un vial de própolis disuelto en un vaso de agua
con zumo de limón bien caliente son muy eficaces por su poder desinfectante
natural
- Las plantas balsámicas para hacer gargarismos o tomar en infusión
son la lobelia, drosera, glindelia, llantén y eucalipto
- Contra la afonía va bien las infusiones de malva y el oligoelemento
bismuto indicado específicamente en las enfermedades de la garganta
- Para suavizar la garganta endulza las infusiones con miel.
Prueba: Proporal spray bucal, Propomel o comprimidos de miel con própolis
para disolver en la boca, Jarabe Vigor Plant y Oligovigor 3 bismuto.
Refuerza
tu sistema inmunológico
Para evitar o atenuar los efectos secundarios, evitar las recaídas y
la repetición del cuadro infeccioso. Se utilizan en curas anuales o semestrales,
tomándolas durante dos o tres meses
Equinácea: refuerza las defensas estimulando la producción
de linfocitos
Ajo y cebolla: tienen una excelente acción antiséptica
pulmonar con propiedades expectorantes muy interesantes.
Uña de gato: además de estimular las defensas es
una buena antiinflamatoria
Própolis: es un excelente desinfectante natural de las
mucosas.
Polen: rico en sales minerales y vitaminas del grupo B, de preciosas
propiedades inmunoestimulantes
Vitamina C: alivia los síntomas del resfriado y hace más
rápida la recuperación. También es útil como cura
preventiva (naranja, limón, kiwi, col, zanahoria, cebolla)
Vitamina B6: tiene una acción directa sobre el sistema
inmunitario, estimulando la producción de linfocitos T (cereales, pan
integral, espinacas, guisantes, plátanos...)
Hierro: debido a que la anemia ferropénica favorece la
infección de las vías respiratorias superiores producido por un
déficit funcional de la inmunidad (frutos secos, yema de huevo, carnes
rojas, alubias, avena)
Cinc: es el más indicado para tratar las infecciones del
frío y elevar las defensas (germen de trigo, levadura de cerveza, semillas
de calabaza, carne)
Prueba: Jarabe Vigor Stop 29 o Mixtract Stop 29
La dieta también
es importante
La alimentación juega un papel fundamental. Algunos alimentos ayudan
al organismo a combatir la infección, mientras que una dieta poco equilibrada,
puede alargar la convalecencia.
. Bebe mucho, sobre todo en caso de fiebre, para reintegrar los líquidos
perdidos con la sudoración, sobre todo agua y zumos de cítricos,
aunque también se pueden tomar sopas y caldos.
. Reduce el consumo de proteínas de origen animal, por ejemplo, la leche,
los quesos y la carne, para no fatigar al organismo con alimentos difíciles
de digerir.
. Come mucha fruta y verdura de la estación, primando a los productos
ricos en vitamina C.
. Integra en la dieta carbohidratos como arroz y pasta, pero sobre todo muchas
sopas calientes (es eficaz la sopa de cebolla) .
Vigila
el ambiente
. Es importante mantener un buen grado de humedad en el aire. El aire seco daña
las mucosas de la nariz y la garganta.
. Es mejor bajar algunos grados la temperatura y utilizar un humidificador para
lograr un ambiente menos seco.
. Es bueno ventilar las habitaciones, basta abrir unos minutos la ventana para
que se renueve el aire y se libere de numerosos microorganismos.
Adopta un buen estilo
de vida
. El humo daña el sistema inmunitario y debilita las vías respiratorias:
las mucosas de la nariz, los bronquios y los pulmones son más vulnerables
a las infecciones virales y a los ataques de las bacterias.
. El tabaco nunca es recomendable, pero menos aún en los procesos infecciosos
de las vías respiratorias.
. El ejercicio físico estimula el sistema inmunitario. Una buena caminata
diaria ayudará a mantener constantemente activas las defensas del organismo.