Plantas contra las varices

Las plantas más útiles para prevenir y aliviar las varices son las que contienen dos grandes grupos de compuestos: los polifenoles y las saponinas. Los polifenoles pueden ser flavonoides y bioflavonoides como los que se encuentran en plantas como el ginkgo; citroflavonoides como los que contienen frutas como el limón, la naranja y otros cítricos; y antocianinos como los que hay en el mirtilo o la vid roja. Las saponinas son las fitosustancias con propiedades circulatorias que contienen plantas como el castaño de Indias, el rusco o la centella asiática.
Los bioflavonoides, son pigmentos que se encuentran en algunas plantas y son los responsables del color intenso de flores y frutos.

Ginkgo biloba: ricas en bioflavonoides las hojas de este árbol asiático asociado a todos los problemas derivados del envejecimiento, contienen principios activos que aumentan el riego sanguíneo, tonifican las paredes de las venas, disminuyen la acumulación de sangre en las venas y facilitan el retorno venoso. Por todo ello está indicado en varices, piernas cansadas, flebitis, vasculopatías periféricas y edemas (tobillos y piernas hinchadas).
Va bien combinar su tratamiento por vía interna (extracto, comprimidos, infusiones) y externo (compresas y cataplasmas en las zonas afectadas).

Castaño de indias: aumenta la tonicidad de las paredes de las venas haciendo que éstas se contraigan y que por tanto disminuya la congestión sanguínea en las piernas. Es muy útil en varices y piernas pesadas. Produce un tropismo específico en los vasos linfáticos favoreciendo la resolución de los edemas. Por tanto resulta muy útil en la retención de líquidos que se produce en el síndrome premenstrual, así como en la congestión pélvica y mamaria. También va bien en las mujeres que tienen sobrepeso.

Rusco: es posiblemente la planta con más propiedades venosas. Contiene saponinas con acción vasoconstrictora y antiinflamatoria así como rutina que ejerce una acción protectora sobre los vasos capilares. Está especialmente indicada para mujeres que tienen sobrepeso y celulitis ya que favorece la diuresis y corrige los edemas controlando también la fragilidad capilar. En caso de celulitis conviene utilizarla también externamente aplicando compresas en las zonas afectadas.

Ciprés: rico en bioflavonoides es un potente tónico venoso muy útil en varices y úlceras varicosas. Sus principios activos (especialmente taninos) tienen la propiedad de contraer los vasos sanguíneos y resulta especialmente útil para las mujeres que se encuentran en la fase peri y post menopáusica. Vasculopatías periféricas y edemas

Hamamelis: gracias a unos taninos específico que contiene (hamamelitaninos), así como a sus flavonoides y saponarias, resulta una de las plantas más útiles para aliviar varices y otros problemas circulatorios. Contrae las paredes de las venas activando el paso de la sangre por ellas, fortalece las paredes de las venas y activa la circulación sobre la piel.

Vid roja: su abundancia en taninos y en flavonoides le otorgan propiedades protectoras sobre los vasos sanguíneos. Además de las infusiones o extractos de esta planta, los baños alternos de pies en una decocción de hojas de vid (alternando intervalos de 5 minutos en agua caliente y 10 segundos en fría), ayudan a mejorar la circulación en las piernas.