Plantas hemorroides

Las hemorroides son pequeños tumores sanguíneos que se forman en la parte final del recto debido a una excesiva dilatación de las últimas raíces de las venas de esta zona. Suelen presentarse en forma de pequeños bultos en los márgenes del orificio anal, que a veces sangran o escuecen. Según datos estadísticos, entre un 40 y un 60% de las personas de más de 40 años sufre este trastorno.
Aunque básicamente son dos los factores que predisponen a la aparición de hemorroides: estar sentado o de pie durante muchas horas al día y la herencia genética; existen otros muchos que influyen de manera determinante en su manifestación antes o después en el tiempo y en la gravedad del trastorno.
Uno de los más importantes es el incremento de la presión intraabdominal. Es el caso del embarazo, la obesidad, el uso continuado de ropa ceñida o las situaciones en las que se produce una contracción intensa y continuada de los músculos abdominales como puede ser un esfuerzo físico prolongado e incluso, y curiosamente, los estornudos y la tos persistente.
Por último, otro factor determinante es el estreñimiento que, además de aumentar la presión abdominal, irrita y debilita los tejidos de sostén de las venas hemorroidales.


Baños de asiento
Enebro con corteza de encina

Son uno de los remedios más fáciles y eficaces aunque, para obtener buenos resultados, se ha de ser constante y hacerlos, por lo menos, dos veces al día.
Se preparan llenando con agua tibia el bidé (o cualquier otro recipiente donde puedas sentarte) a la que añadirás 6 gotas de aceite esencial de enebro. Después mantén la zona dolorida sumergida en el agua durante 10 minutos.
Otro baño de asiento que va bien, sobre todo cuando la zona está muy irritada, es el que se hace con corteza de encina. Vierte un litro de agua fría sobre dos o tres cucharadas de la planta, llévalo a ebullición durante cinco minutos y después filtra. Mezcla la infusión con el agua tibia del bidé. Se hace durante 10 minutos una vez cada dos días.

Activa la circulación
Mirtilo o arándano y ginkgo biloba

El mirtilo o arándano en todas sus variedades, fruto fresco, infusión o suplemento dietético, es extraordinariamente rico en antocianósidos, un principio activo que permite recuperar la correcta elasticidad y permeabilidad de los vasos sanguíneos afectados. Otras frutas ricas en antocianósidos que tonifican las paredes venosas y que contribuyen a mantener la fortaleza y la resistencia de los capilares son las uvas y las grosellas negras.
El ginkgo biloba, tiene una marcada acción tónico venosa especialmente indicada para estos casos. Añade 15 ó 30 gotas de extracto de ginkgo biloba a tus infusiones (puedes tomar de 1 a 3 al día).

De uso tópico
Caléndula y ciprés

En los remedios de aplicación tópica destacan las cremas a base de caléndula. Éstas tienen unas interesantes propiedades antisépticas, cicatrizantes y antiinflamatorias que alivian la inflamación y el dolor y ayudan a la regeneración del tejido dañado. Un remedio muy efectivo es utilizarlas mezcladas con un poco de aceite esencial de ciprés, un vasoconstrictor que ayuda a contraer las dilataciones venosas y a la vez desinfectante. Emulsiona una gota en un poco de crema de caléndula y aplica este remedio con ligeros masajes sobre la zona afectada. Puedes utilizarlo tres veces al día y también para atenuar el sangrado.

 

Alivio rápido
Manzanilla

Hazte un baño de asiento de infusión de manzanilla. Se prepara vertiendo un puñadito de flores en tres litros de agua hirviendo, se deja reposar 10 minutos, se filtra y se mezcla con el agua tibia del bidé. Después permanece sentada durante 15 minutos. Puedes utilizarla una vez al día hasta que notes que el dolor va mejorando.
Otras plantas que te pueden servir son la cola de caballo, la consuelda, la milenrama, la bardana, la cola de caballo, la caléndula y el castaño de Indias.


Si el sangrado persiste
Cola de caballo

Esta planta tiene una marcada acción hemostática (ayuda a detener las hemorragias) y cicatrizante que podrás aprovechar en todas su versiones. La decocción concentrada sirve para empapar compresas y aplicarlas localmente o para realizar baños de asiento (se hierven 100-150 g de la planta por litro de agua); y la infusión, para su uso interno (se hierven 40-50 g de la planta durante 10 minutos a fuego lento y se toman de 3 a 5 tazas al día) funciona bien para reforzar el efecto hemostático
Pero no olvides que cualquier hemorragia rectal debe ser examinada por un médico.

Hinchadas o inflamadas
Para descongestionar
las hemorroides hinchadas o inflamadas va bien el tradicional aceite de ricino. Con un par de gotas para masajear delicadamente la zona dolorida tres veces al día tendrás suficiente.

Plantas
Como tratamiento base la fitoterapia recomienda el uso de plantas de acción astringente y hemostática para tratar de corregir la anormal dilatación de las venas de la región ano-rectal y evitar otros factores que puedan agravar la presencia de hemorrides. Además de la cola de caballo, que previene el sangrado y agravamiento de las hemorroides,