Plantas
deportivas
Contra la tentación del doping, proponemos algunas plantas que en las dosis correctas pueden mejorar el rendimiento y los resultados de los atletas, y garantizar un deporte más sano.
Adaptógenas
Ginseng y eleuterococo, las estrellas
El ginseng y el eleuterococo son las dos únicas plantas que reciben la
consideración de ergogénicas (ayudan a mejorar el rendimiento)
y adaptógenas.
Específicamente el ginseng mejora la capacidad física y el eleuterococo
la resistencia de los atletas. Su efecto adaptógeno permite también
soportar mejor el estrés psicofísico que conlleva la competición,
aumentando la capacidad de dirigir momentos particularmente cargados de tensión
y ansiedad.
Además son también las únicas plantas que se les atribuye
específicamente un efecto antiagujetas.
Remineralizantes
para una rápida recuperación
De la acedera a la zanahoria
Aunque no existe ninguna en el sentido de aporte electrolítico comparable
a una bebida para deportistas, es bueno saber que hay muchas plantas, verduras
y hortalizas consideradas como grandes remineralizantes. Son la acedera, alfalfa,
apio, avena, berro, cola de caballo, perejil, remolacha, zanahoria y algunas
algas como el fucus. En forma de infusiones o zumos son necesarias para recuperar
rápidamente el agua y los minerales perdidos por la deshidratación
debida al sudor del esfuerzo físico, que puede disminuir las reservas
de glucosa muscular de donde se obtiene la energía. Entonces, la eficacia
y el rendimiento del deportista se deterioran rápidamente apareciendo
la fatiga.
Para evitar la deshidratación, antes, durante y después del ejercicio,
es importante no esperar a tener la sensación de sed.
Mejorar
la respiración
Eucalipto, yemas de pino y tomillo
Mantener en forma el aparato respiratorio mejorando así la oxigenación
general del organismo, el buen ritmo respiratorio y la capacidad pulmonar es
una condición indispensable para mejorar los propios resultados.
Estas tres plantas poseen una potente acción antiséptica, debida
principalmente a su contenido en aceite esencial, a la que hay que sumar una
acción descongestiva y antiespasmódica de las vías respiratorias.
En la práctica se utiliza la noche anterior a la competición o
al ejercicio la infusión de yemas de pino para hacer inhalaciones, que
ayuda a dilatar los pulmones y profundiza la respiración, y las infusiones
de eucalipto y romero, para tomar 2 ó 3 a lo largo del día anterior.
Energizantes
- estimulantes
Guaraná y té, buenas con moderación
Estas dos plantas deben sus propiedades estimulantes a la presencia de bases
xánticas, especialmente de cafeína, que contienen en proporciones
más elevadas que el café. Las perlas de guaraná y las infusiones
de té favorecen la actividad muscular, atenuan el cansancio de los deportistas
ya sea físico o psíquico y los estados asténicos que en
determinados momentos también pueden afligirles.
Para aprovecharse de sus efectos beneficiosos los atletas en competición
deberán tener en cuenta no superar las dosis aconsejadas (dos perlas
de guaraná de 500 mg o tres infusiones de té al día) antes
de la prueba, ya que la cafeína, en dosis muy elevadas (12 perlas de
500 mg y ?? infusiones de té al día) pueden dar positivo en un
test antidopage.
Relajantes
musculares
Pasiflora y espino blanco, y basilisco para masajes
La pasiflora es seguramente la mejor planta para relajar los músculos
tensos de los atletas por que pueden aprovecharse de sus efectos sedantes sin
miedo a que disminuya su nivel de conciencia durante los entrenamientos o la
competición.
Por su parte el espino blanco es un tónico y regulador cardíaco
que permite mejorar la resistencia a la fatiga.
Para uso externo se emplea la esencia de basilisco como coadyuvante en el masaje
para relajar la musculatura antes de la actividad deportiva.
Para
prevenir la bajada de defensas
Equinácea y uña de gato, las más eficaces
Para los atletas profesionales y los aficionados al deporte en general no sólo
es importante mantener una buena forma física, también lo es la
prevención de enfermedades debilitantes como la gripe o los resfriados.
La equinacea y la uña de gato son las dos plantas más conocidas
con efectos inmunoestimulantes. Otras menos conocidas son el líquen de
Islandia y el Pino Albar.
Antiinflamatorias
Árnica por fuera y harpago por dentro
Los estudios clínicos no han tardado en esclarecer porqué
nuestras abuelas nos ponían crema de árnica cuando nos salía
un cardenal. Hoy en día se sabe que el manganeso y los carotenoides que
posee son los responsables de su actividad antiinflamatoria y analgésica
tanto a nivel muscular como osteo-articular.
El harpago es un potente antiinflamatorio y analgésico de efecto equiparable
a la de algunos antiinflamatorios sintéticos que se emplea por vía
interna en los procesos que cursan con dolor y/o inflamación: contusiones,
agujetas, fracturas, tendinitis...
Mejorar
la capacidad de concentración
Ginkgo o rusco y melisa
Para mejorar la capacidad de concentración, una condición indispensable
para cualquier atleta, se pueden utilizar cualquiera de las dos primeras plantas,
puesto que tanto el ginkgo como el rusco mejoran la circulación a nivel
cerebral. Para obtener los mejores resultados hay que combinarlas con la melisa,
la más equilibrada de los ansiolíticos naturales que a la dosis
adecuada ayuda a recuperar la serenidad ya que controlando el nerviosismo se
mejora también la concentración.
Potenciadoras
de la masa muscular
Zarzaparrilla
Aunque parezca sorprendente la zarzaparrilla es una planta muy utilizada entre
los deportistas de musculación porque puede favorecer de una manera natural
el aumento de testosterona en el organismo. Esta hormona anabolizante aumenta
la síntesis proteica y por tanto la masa muscular. Se toman 30 gotas
de su extracto 3 veces al día.
Antioxidantes,
para compensar el desgaste
Mirtilo, ginkgo, té verde... ricas en bioflavonoides
Durante el ejercicio se consume unas diez veces más de oxígeno
que durante el reposo. En consecuencia, se produce un fuerte aumento de radicales
libres especialmente en los músculos, que provocan lesiones oxidativas
en las células.
Por ello, durante la práctica deportiva, especialmente si es intensa
y prolongada, hay que procurar paliar el déficit de antioxidantes. Para
ello sirven todas las plantas ricas en bioflavonoides cuya acción retarda
la oxidación celular: mirtilo, ginkgo, rusco, vid roja, grosellero negro
y te verde.
Por otro lado, los deportistas no deben olvidar las ricas en las tres vitaminas
antioxidantes por excelencia: A (zumos de zanahoria), E (germen de trigo) y
C (acerola en comprimidos).
Depurativas,
para deportes de larga duración
Infusión de diente de león, abedul y zarzaparrilla
En los deportes de larga duración el atleta ha de soportar el riesgo
de sobre carga de toxinas debido al sobreesfuerzo continuado y al cansancio.
Para atenuar estos efectos se pueden tomar infusiones depurativas y desintoxicantes
durante los entrenamientos, especialmente cuando sean intensos y agotadores,
el día de la competición y algunos días después.
Se hace la infusión a partes iguales de abedul (depurativo de los riñones),
diente de león (protege el hígado) y zarzaparrilla (depurativo
de la sangre), y tomar dos o tres al día.
Una planta para
cada síntoma
Agujetas: ginseng y eleuterococo
Ansiedad: ginseng, eleuterococo, melisa, pasiflora
Bajo rendimiento: ginseng y eleuterococo
Calambres: acedera, alfalfa, apio, avena, berro, cola de caballo,
perejil, remolacha y zanahoria en zumos o infusiones, pasiflora, espino blanco
y basilisco
Congestión nasal: eucalipto, yemas de pino, tomillo
Contusiones: árnica, harpagofito
Defensas bajas: equinácea, uña de gato, liquen de
islandia, pino albar
Deshidratación: acedera, alfalfa, apio, avena, berro, cola
de caballo, perejil, remolacha y zanahoria en zumos o infusiones
Falta de musculación: zarzaparrilla
Fatiga y cansancio: ginseng, eleuterococo, guaraná, té,
diente de león, abedul, zarzaparrilla
Fracturas: harpagofito
Mala concentración: ginkgo, rusco, melisa, pasiflora
Nerviosismo: pasiflora, espino blanco, melisa
Oxidación y desgaste: mirtilo, ginnkgo, té verde,
rusco, vid roja, grosellero negro, y zanahoria, germen de trigo y acerola
Tendinitis: árnica, harpagofito
Tensión muscular: pasiflora, espino blanco, basilisco