La dieta para el hígado

El hígado es un órgano primordial para la salud ya que es nuestro principal desintoxicante. Seguir una dieta sin alcohol, grasas y azúcares es esencial para mantenerlo a pleno rendimiento.

Es la glándula más grande que tenemos y la más trabajadora; el hígado tiene encomendadas más de 500 tareas de las cuales al menos 22 son vitales para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Por tanto su cuidado es esencial para el mantenimiento de nuestra salud. Cuando el hígado está cargado por exceso de trabajo (mala alimentación, sustancias tóxicas…) todo el organismo se resiente.

 

 

 

Qué comer cuando el hígado está “tocado”
Alimentos SÍ

Con moderación

Alimentos NO

- Frutas y verduras crudas (o en jugos) ricos en vitaminas C (cítricos, fresas, piña, kiwi, col, perejil…) y A (zanahorias, pimientos…)
- Hidratos de carbono compuestos como los procedentes en cereales integrales (trigo, avena, pan integral), patatas, frutas (especialmente las uvas), y verduras) para que el hígado pueda aumentar su reserva de azúcares
- Pescados blancos a la plancha o al vapor y algas wakame y espirulina por su riqueza en vitamina B12
- Carnes magras a la plancha, asadas sin grasa o al vapor.
- Alimentos ricos en folatos como las verduras de color naranja y verde oscuro (zanahorias, tomates, acelgas), el aguacate, el pan de centeno y la levadura de cerveza
- Aceite de pescado porque es rico en vitamina K
- Aceite de oliva virgen, siempre crudo, aliñando ensaladas y verduras, ya que es un verdadero remedio terapéutico para el hígado.
- Ensaladas de, rábanos, diente de león, apio, perejil, tomate, cebolla cruda, pimiento rojo, escarola, lechuga
-Grasa saturada de origen animal o vegetal.
- Huevos (nunca fritos) y salsas o postres que los contengan (mahonesas, natillas, flan…)
- Lácteos enteros (es mejor tomarlos desnatados).
- Café, cacao y otras bebidas excitantes
- Dulces, pastelería y alimentos azucarados
- Nueces, almendras, avellanas, aceitunas, mantequilla, manteca, aceite y quesos muy grasos
- Pescados grasos
- Fruta poco madura o verde
- Col, coliflor, guisantes, espinacas, acedera y tomates.
- Bebidas alcohólicas y gaseosas
- Especias fuertes, especialmente pimienta, clavo, mostaza y vinagre
- Cocidos grasos y muy condimentados
- Carne de caza
- Charcutería y embutidos en general
- Fritos y salsas grasas
- Churros, buñuelos, croisants

 

Incluye en tus ensaladas

Rábanos
Descongestionan y desintoxican el hígado al favorecer el vaciado de la bilis. Se pueden añadir crudos a la ensaladas o tomar cada día un vaso de jugo fresco de rábano, endulzado con miel, antes de las comidas.

Alcachofas
Tienen un efecto regenerador del hígado gracias a su contenido en cinarina, un bioflavonoide. Además de tomar alcachofas como verdura, para gozar de sus ventajas terapéuticas hay que tomar infusiones de sus hojas y tallos. El jugo fresco de la alc
achofa resulta también muy terapéutico y se puede preparar licuando las hojas y tomando un vaso en cada comida.
En vez de tirar las hojas más duras y los tallos, se puede preparar una infusión con 100 g de hojas y tallos de alcachofas por litro de agua. Hay que tomar 3 tazas al día.

Cardo mariano
Contiene una sustancia llamada silimarina que tiene el poder de regenerar las células hepáticas. Aunque lo habitual es tomarlo en infusión, o en comprimidos de extracto seco, las hojas tiernas y sin espinas del cardo mariano se pueden añadir a las ensaladas.

Diente de león
Diurético y depurativo por excelencia, el diente de león está muy indicado en las insuficiencias hepáticas ya que es colerético y colagogo a la vez. Sus hojas tiernas se pueden tomar en ensaladas aliñado con aceite y limón. También se pueden licuar sus hojas y raíces y tomar 3 cucharadas de este jugo antes de cada comida.

Remolacha roja
Ya que aumenta el flujo de bilis y favorece la eliminación de los productos tóxicos del hígado.

 


Plan depurativo de 7 días
Ideal para poner en práctica después de la Fiestas o de una época de muchos excesos en la mesa.

. Comer cada día una ensalada de zanahorias.
Ralla con la parte más fina del ralladaor una taza de zanahorias bien lavadas y rascadas. Alíñala con una cucharada de aceite de oliva virgen y una cucharada de zumo de limón recién exprimido.
Hay que comer esta ensalada cada día durante 7 días.

. Toma dos tazas de caldo vegetal.
Ingredientes: 2 tazas de judías verdes cortadas, 2 tazas de calabacín, 3 hojas de apio, 1 cucharada de mantequilla sin sal, 3 cucharadas de perejil triturado.
Preparación: cortar las verduras a trozos y poner a hervir hasta que las verduras estén tiernas y luego pasar la batidora. El caldo debe quedar espeso. Añadir la mantequilla y el perejil triturado. Condimentar con jengibre, pimienta de cayena, hierbas aromáticas y ajo.

. Bebe dos vasos de zumo verde cada día
Hacer una taza de zumo de verduras licuando una verdura cualquiera (espinacas, perejil, hojas verdes de col o de lechuga, calabacín…). Mezclar a partes iguales este zumo verde con otro de sabor más suave como zumo de zanahorias, manzana, tomate o piña. Este zumo como contiene mucha clorofila tiene propiedades depurativas para la sangre y el cuerpo en general. Pero los zumos verdes no deben tomarse nunca solos y concentrados porque resultan demasiado fuertes y pueden irritar la garganta.

. Bebe 1 vaso de zumo de remolacha
Los dos primeros días se toma un vaso pequeño y luego se va aumentando gradualmente la dosis hasta llegar a tomar un vaso de unos 100 ml. Si se empieza desde el primer día tomando una cantidad grande el organismo se desintoxica demasiado rápidamente y no es bueno.

. Tomar cardo cada día
El cardo contiene una de las más potentes sustancias depurativas y protectoras del hígado. Se trata de la similarina, una sustancia que estimula la función hepática e inhibe los factores nocivos del hígado. Esta sustancia previene los daños provocados por los radicales libres gracias a sus propiedades antioxidantes.

. Evita todo tipo de bebida alcohólica

. Evita los alimentos dulces y especiados.