Vegetarianos
Dieta equilibrada para niños vegetarianos
Para conseguir que el niño vegetariano reciba todos los nutrientes que necesita para su normal desarrollo, su dieta diaria debería contener los siguientes alimentos:
Cereales
y legumbres: 5 raciones diarias
Ambos son la principal fuente de hidratos de carbono y, por tanto, de energía
del niño. Juntos crean una asociación ideal de aminoácidos
ya que las carencias de unos son compensadas por el contenido de los otros.
Los cereales son pobres en lisina y las legumbres en metionina y cestina. Combinando
unos y otras se eleva el valor biológico de las proteínas.
Hay que preferir los cereales integrales porque contienen más fibra insoluble,
oligosacáridos, antioxidantes (sobre todo el germen), compuestos fenólicos,
minerales y vitaminas.
Frutas: 4 raciones
Enteras, en zumo, en compota o en postre, el niño vegetariano debería
tomar unas 4 piezas de fruta al día. Entre ellas se puede incluir algún
día frutas desecadas como orejones, higos, ciruelas secas y uvas pasas.
Frutos secos: 1 ración
al día
Almendras, avellanas, nueces, pipas de girasol o calabaza
son ricos en
proteínas, minerales y ácidos grasos esenciales. El niño
debe tomar una ración moderada al día (5 almendras, 3 nueces
).
Verduras: 2 raciones
al día
Hay que combinar las de hoja verde y las amarillas y rojas. Son sobre todo una
buena fuente de vitaminas A y C, así como de minerales como el calcio,
el hierro, el magnesio y otros.
Hay que acostumbrar al niño a tomarlas crudas, en ensaladas y hervidas.
Lácteos: 3 raciones
al día
Son una fuente imprescindible de calcio, grasas y proteínas. Hay que
alternar leche de vaca, leche de soja, yogur de leche y de soja, queso fresco,
cuajada y postres lácteos (natillas, flan, etc.).
Huevos: 3 a la semana
El huevo aporta proteínas, vitaminas y grasas. Puede sustituir en alguna
comida otras fuentes habituales de proteínas, como lácteos, legumbres,
cereales o frutos secos.
Aceite:
2 cucharadas al día
La grasa es necesaria para el desarrollo hormonal, para mantener la estructura
de las células, los procesos metabólicos, digestivos y para el
buen estado de la piel del niño. Para conseguir un equilibrio entre las
grasas saturadas, monoinsaturadas y poliinsaturadas, es mejor alternar distintos
tipos de aceite para aliñar los platos: de oliva, de girasol, de maíz,
de pepitas de uva, de germen de trigo.
Dulces: 45 gramos al
día
Los niños tienen una tendencia natural hacia lo dulce y no hay por qué
privarles de ese placer. Se debe tener en cuenta que tienen unas tasas metabólicas
elevadas y, por tanto, sus requerimientos energéticos son más
altos que los de los adultos. No hay que olvidar que el azúcar es el
principal alimento del cerebro; pero ello no quiere decir que se deba recurrir
siempre al azúcar blanco. Los 45 gramos de azúcares simples aconsejados
para todo el día equivalen a 3 cucharadas de miel, o 4 caramelos, pero
también se puede satisfacer el paladar del niño con frutas desecadas
(uvas pasas, ciruelas, higos y melocotones secos, etc.).
Suplementos
imprescindibles
Hierro
y vitamina B12
Alga espirulina
Como estos nutrientes predominan en los alimentos de origen animal, se puede
suplementar la dieta del niño con algas desecadas o en comprimidos. Resulta
muy aconsejable darle alga espirulina (en comprimidos o en polvo que se puede
desmenuzar sobre los alimentos): cada comprimido de espirulina contiene 0,5
microgramos de B12 (por tanto 2 comprimidos cubren las necesidades diarias de
un niño de hasta 6 años). Diez gramos de espirulina aportan 15
miligramos de hierro. Además, la espirulina contiene un 70% de proteínas.
Proteínas
extras
Soja y derivados
El niño no vegetariano necesita tomar 1 gramo de proteínas por
cada kilo de peso, pero en el caso de los niños vegetarianos se aconseja
aumentar la dosis a 1,5 gramos. Las proteínas las obtienen de las legumbres,
cereales integrales, frutos secos, lácteos y huevos. La soja en grano
o sus derivados (tofu, batidos, postres) aportan al niño un extra de
proteínas de un excelente valor biológico.
Ácidos
grasos omega 3
Algas, germen de trigo y semillas de lino
Algunos estudios han revelado que los niños vegetarianos pueden tener
bajos los niveles de ácidos grasos omega 3 (DHA) de los que son buenas
fuentes los pescados azules. La carencia de omega 3 puede afectar al normal
desarrollo de la capacidad intelectual del niño. Por eso se puede suplementar
su dieta con algas (espirulina), germen de trigo (3 cucharadas al día),
nueces, semillas de lino (remojadas y mezcladas con los copos del desayuno)
y verdolaga (cruda o hervida con las legumbres).
Ver: ALIMENTOS: 17 buenas razones para tomar algas