Está enfermo: qué darle de comer

Cuando el niño está enfermo lo mejor es orientarse por sus deseos. El instinto, normalmente, le pide al cuerpo un día de ayuno, sobre todo en las enfermedades infecciosas. Por tanto no hay que obligarle a que coma y hay que aceptar esta inapetencia, generalmente de alimentos sólidos, como una medida de autocuración del organismo.

. Si hay fiebre lo más probable es que el niño tenga sed y hay que darle a beber con frecuencia zumos de frutas recién exprimidas, e infusiones de tila con miel y limón. En caso de fiebre siempre es mejor tomar bebidas un poco calientes ya que no irritan el estómago vacío y calman mejor la sed.
Cuando el niño vuelva a tener apetito lo mejor es darle cosas ligeras como sopas o purés de verduras, sémolas o cremas de cereales. No es conveniente darle leche, carne, huevos o pescado, ya que como son alimentos ricos en proteínas el organismo necesita mucha energía para digerirlos y asimilarlos. Es preferible que el cuerpo del niño destine esa energía para recuperarse de la enfermedad.

. Después de la fiebre o enfermedad, no se debe pasar de golpe a una dieta normal, sino hacer un régimen de transición durante las primeras 24 o 48 horas: zumos variados de frutas y verduras, yogur y papillas de frutas, purés suaves de patata y verduras e infusiones de anís y manzanilla.
En enfermedades crónicas será el médico el encargado de dar las orientaciones dietéticas pertinentes.

Vómitos: Qué hacer
Si se dan en la primera semana del nacimiento, hay que probar de darle de comer en cantidades más pequeñas pero más frecuentemente. Si son debidos a una indigestión, hay que darle de beber (cuando hayan cesado) un consomé con un poco de sal o una infusión de menta a cucharadas y a intervalos de cinco minutos. Si el niño es un poco más grandecito, se le puede dar a masticar un trozo de piel de limón bien lavada, ya que esto calma los nervios gástricos. Y si los vómitos son el resultado de haber obligado al niño a comer, lo mejor es no obligarlo nunca más.
Los líquidos azucarados son siempre una buena solución. También existen en el mercado soluciones de sales minerales y glucosa, que se le deben dar en pequeñas cantidades y frecuentemente.

 

Ver: NIÑOS: Alimentos que curan