Contra
el frío
5 complementos para prevenir las enfermedades invernales
Inclúyelos ya en tu lista de la compra. Estos complementos clásicos de la dietética te serviran para luchar contra las infecciones típicas del invierno.
Contra
el dolor de garganta
Própolis
Olvidado durante años, las potentes propiedades bactericidas y fungicidas
de esta sustancia resinosa que liban las abejas ya eran conocidas por los egipcios.
De hecho, las abejas lo utilizan para sellar las junturas de la colmena y protegerla
de la contaminación de bacterias. Este sistema natural de asepsia ejerce
también una buena actividad de defensa en el organismo humano.
El própolis es esencialmente un antifángico, antivírico
y antibacteriano muy efectivo como preventivo y curativo de las enfermedades
de las vías respiartorias tanto superiores (anginas, faringitis, laringitis,
gripe y resfriados en general) como inferiores (bronquitis). Además,
no solo actua potenciando la resistencia de nuestro organismo frente a ellas,
si no que también acelera su curación cuando ya han aparecido
debido a su capacidad para estimular las defensas del organismo.
Uno de sus usos terapéuticos más utilizados debido a su rápido
y eficaz efecto es la solución de própolis y agua en forma de
gargarismos para aliviar la inflamación de las amígdalas, la laringe
y la faringe (también se pueden utilizar y son igual de eficaces los
comprimdos de própolis disueltos lentamente en la boca). Igualmente,
la solución oleosa sirve para combatir la obstrucción y congestión
nasal (sinusitis, rinitis, resfriado comán...). Además, algunas
tiendas de salud lo comercializan en forma de vaporizador bucal combinado con
aceites esenciales, muy eficaz como antiséptico y cicatrizante en álceras
y aftas de la boca.
Equilibrante,
energético y vigorizante
Polen
Sus propiedades terapéuticas son muy diversas y eficaces y, en general,
todas tienden a tonificar y mejorar el funcionamiento de nuestro organismo,
por eso, muchos lo consideran como un "producto milagro".
Especialmente en invierno podemos aprovechar de él su capacidad para
mejorar la respuesta defensiva (ayuda a proteger de manera natural las vías
respiratorias) y su poder reconstituyente y vigorizante tanto para estados de
convalecencia o decaimiento físico; como intelectual (tonifica las funciones
intelectuales aumentando la capacidad de trabajo, facilidad de asimilación,
desarrollo de ideas...); o psíquico (disminuye la irritabilidad, el nerviosismo
y los desequilibrios psíquicos como la depresión, el estrés
o la astenia). Por otro lado, sorprende que un alimento que puede causar reacciones
alérgicas, pueda ser protector frente a éstas por vía interna.
Las afecciones que responden mejor son el asma, la rinitis, la bronquitis espástica
y las migrañas con componentes alérgicos.
El polen puede tomarse a cualquier edad, estando especialmente indicado para
niños y adolescentes en periodo de crecimiento activo, crisis de la pubertad,
deportistas, convalecencia y como complemento dietético en la tercera
edad. Sólo es necesario tomar tres cucharadas al día, granulado
o en polvo y disuelto es un zumo o tisana, ya que nuestro organismo no es capaz
de asimilar más cantidad.
Pectoral
y antitusígena
Miel
Ha sido uno de los primeros alimentos del hombre y sus cualidades medicinales,
conocidas desde la antigüedad, se explican hoy científicamente por
la presencia de sustancias antibacterianas (inhibinas) que la convierten en
un alimento de reputación para ciertas afecciones, en particular rinofaríngeas
por su poder emoliente y antibiótico. Por eso, uno de sus usos más
tradicionales y efectivos consiste en diluirla en agua o leche para hacer gargarismos
y para ablandar la garganta en caso de irritación bucal, laríngea
o faríngea, o de pequeñas ulceraciones de la boca.
Por otro lado, su suave efecto pectoral y antitusígeno hace que se encuentre
habitualmente en la composición de jarabes para la tos y trastornos del
aparato respiratorio, ya que la miel facilita la expectoración debido
a que sus monosacáridos fluidifican las mucosidades bronquiales.
También en casos de fiebre es muy utilizado un remedio a base de miel,
aceite de oliva y zumo de limón mezclado a partes iguales, para tomar
varias cucharaditas al día.
Evidentemente, de este alimento esencialmente energético (aprox. 300
cal/100 g) no se puede olvidar su efecto restaurador del tono vital.
Atención: La miel provoca, como el azácar, caries
dental y contiene casi las mismas calorías.
Una miel para cada caso
Las virtudes terapéuticas de la miel varían segán la procedencia
de las flores del néctar con el que han sido elaboradas. Descubre las
que mejor van en invierno:
. Miel de romero: calmante de la tos y tonificante general.
. Miel de zarza: para la garganta y en caso de inflamaciones.
. Miel de espliego: como suplemento en caso de trastornos bronquiales
y pulmonares.
. Miel de eucalipto: para el aparato respiratorio en general.
Calma la tos, es emoliente, antiespasmódica y ayuda a curar las faringitis.
. Miel de acacia: es un buen reconstituyente para niños,
aunque hay que tener en cuenta sus propiedades ligeramente laxantes.
. Miel de madroño: aunque su sabor no gusta a todos, una
cucharadita antes de dormir es átil contra el asma.
. Miel de lavanda: combate las enfermedades bronquiales, los resfriados,
el asma, la disenteria, el reumatismo y la álcera.
. Miel de milflores: se obtiene de diferentes plantas y flores.
Si se ha elaborado en alta montaña, es particularmente pura, con acción
antibacteriológica, que baja la presión de la sangre y combate
la tos. Si es de colina, tiene un poder antineurálgico y emoliente contra
la tos.
. Miel de tomillo: aumenta la fuerza física y es átil
en caso de gripe por su elevado poder bactericida.
. Miel de brezo: es desinfectante, diurética y antirreumática.
Efecto
antibiótico
Comprimidos de ajo y de cebolla
Es de agradecer que el ajo y la cebolla, tan habituales en la dieta mediterránea,
beneficien tanto a nuestra salud. Estos dos alimentos del género allium,
recién cortados, forman compuestos del azufre de los que provienen sus
ventajas para la salud, por eso lo ideal es comerlo crudos. Pero las personas
que no los consumen habitualmente por que no les gusta su sabor ni olor o les
sienta mal, podrán encontrar fácilmente comprimidos de ajo o de
cebolla crudos en cualquier herbodietética y beneficiarse de sus propiedades
medicinales.
El ajo está considerado como el más potente (y barato) antibiótico
natural y, a pesar de su marcada actividad, es absolutamente atóxico
y no presenta contraindicaciones especiales. Posee propiedades antifángicas,
antivíricas y antibacterianas, por eso está muy indicado para
tratar y aliviar las enfermedades del frio. Sobre las vías respiratorias
ejerce un efecto antiséptico y expectorante, debido a que su aceite esencial
se elimina a través del aparato respiratorio, donde desarrolla una importante
actividad antiséptica y expectorante. Sus compuestos sulfurados son los
responsables de favorecer la secreción bronquial, que además ejercen
un efecto antiespasmódico sobre la musculatura lisa.
Por su parte, la acción sobre las vías respiratorias de la cebolla
es también conocida por todos resultando efectiva contra las afecciones
catarrales como la gripe, el resfriado, la angina y otras infecciones. Su aceite
etéreo evita la congestión de los vasos y pequeños bronquiolos
facilitando la expectoración, calmando la tos y la irritación
de garganta. Particularmente se muestra especiqalmente efectiva en los casos
de asma.
De entre sus máltiples usos tradicionales rescatamos este, muy popular
contra la gripe: se maceran 2 cebollas ralladas en medio litro de agua. Se toma
un vaso entre comidas y uno al acostarse durante 15 días. Y otro más
sencillo, pero no por ello menos efectivo, que consiste en cortar una cebolla
por la mitad y colocarla en la mesilla de noche para aliviar la tos nocturna.
Para prevenir
y evitar la evolución de la enfermedad
Oligoelementos
Básicamente actáan como reguladores, reequilibradores y adaptógenos
en nuestro organismo. La inclusión de ciertos oligoelementos en neustra
dieta en algunos periodos esenciales trata pues de llevar a cabo una medicina
de autodefensa.
Estos son los oligoelementos indispensables para pasar un invierno en forma:
. Azufre: alergias respiratorias y cutáneas. Una ampolla
bebible de 2 ml al día.
. Bismuto: enfermedades de la garganta y otorrinolaringología.
Tanto en formas agudas como crónicas, faringitis, amigdalitis. Una ampolla
bebible de 2 ml por día.
. Cobre: en estados virales o infecciosos agudos se toman 3 ampolla
bebibles de 2 ml al día.
. Fósforo: contra el asma de tipo espasmódico. Una
ampolla bebible de 2 ml por día.
. Manganeso: en casos de alergia. Se toman de 1 a 3 ampolla bebibles
de 2 ml por semana
. Oro: estimula las defensas del organismo y es un potente antiinfeccioso.
. Plata: el antiséptico más conocido. Se usa en
las enfermedades infecciosas, bajando la fiebre. Se utiliza asociado al oro.
. Selenio: refuerza las defensas y actáa sobre la micosis
y las epidermomicosis. Antioxidante intracelular, interviene en numerosos metabolismos.
Tiene una acción sinérgica con la vitamina E.
A tener en cuenta:
La asociación de varios oligoelementos tienen un efecto diferente al
de un oligoelemento solo.
. Cobre-oro-plata: estados anérgicos, anergia y estado
depresivo, ausencia de defensas, pérdida de vitalidad y envejecimiento
prematuro. En casos de fiebre, infecciones agudas y afecciones víricas.
Se toma una ampolla bebible por día de 2 ml.
. Manganeso-cobre: en caso de sinusitis, rinofaringitis, otitis,
bronquitis y todas las manifestaciones artríticas, como eczema, asma
y reumatismo. Este oligoelemento es el elemento curativo de los problemas infecciosos
crónicos del niño.La asociación de los dos, desarrollo
de las defensas orgánicas. Se toma una ampolla bebible bebible de 2 ml
por día.
Manganeso- cobre-cobalto: en caso de asma, catarros, anginas, sinusitis. Además
de artrosis y artritis. Se toma una ampolla bebible por día de 2 ml.
Hay que saber:
Los oligoelementos desaparecen de los alimentos cuando éstos están
fritos o cocidos con aceite.
Los oligoelementos se toman a las 11 de la mañana y a las 5 de la tarde.
En estos momentos nuestro organismo necesita más ayuda por la baja del
cortisol.
Cómo se toman:
Por vía sublingual, se mantiene en la boca unos minutos antes de tragar
el contenido de la ampolla bebible. Atención: no se deben
utilizar cucharillas de metal.
En las ampolla bebibles de 2 ml, por ejemplo, el tratamiento inicial es de tres
semanas a tres meses. Posteriormente, en caso de buenos resultados se pueden
prolongar las dosis iniciales y en los casos necesarios se podrá hacer
prevención
Ver:
SALUD: Sinusitis
SALUD: Dolor de garganta: laringitis, faringitis
y amigdalitis
SALUD: Rinitis
SALUD: Otitis
SALUD: Gripe
SALUD: Resfriado común