Diarrea
Cacao de bellotas, cortar por lo sano
Conocida también
con curiosas terminologías locales como 'venganza de Moctezuma', 'fiebre
de Bangladesh', 'mal de Hong Kong'..., o simplemente bajo la denominación
de 'turista', su término más internacional, la diarrea del viajero
es una de las infecciones más extendidas que suelen contraer un 60-70%
de los turistas durante sus vacaciones, generalmente si van a países
tropicales.
La causa más frecuente es la bacteria E. Coli, un microorganismo que
produce una toxina que impide que el intestino absorba el agua que se ingiere,
tanto en forma líquida como combinada con los alimentos.
Lo más normal es que la infección se produzca a través
de la vía alimentaria (agua contaminada, comida poco cocida, mala limpieza
de los alimentos o deficiente conservación...), aunque también
directamente de hombre a hombre (manos sucias) o a través de insectos
(sobre todo moscas). De hecho, la denominación inglesa 'la enfermedad
de las 3F', refiriéndose a flies, fingers, food (moscas, dedos, comida),
resume bien estos conceptos y puede servir para recordar fácilmente las
principales normas de precaución higiénico-alimentarias.
Si estás planeando un viaje a países calurosos o de costumbres
higiénico-alimentarias muy diferentes a las tuyas, lo mejor es que te
lleves un poco de cacao de bellotas en la maleta. Este alimento-medicamento
natural es un potente astringente que te será de gran ayuda cuando una
diarrea no remite.
Los buenos cacaos de bellotas están elaborados con bellotas tostadas,
con lo que se facilita su digestibilidad y así el efecto antidiarréico
es mucho más rápido y eficaz.
Toma: La manera de utilizarlo es sencilla y podrás prepararlo
en cualquier sitio. Pon una cucharada de postre en una taza con un poco de agua
fría, remueve, incorpora el resto del líquido y deja hervir unos
minutos. Has de tomar una taza varias veces al día y durante los días
que haga falta hasta que la diarrea haya desaparecido completamente.
No olvides que, sobre todo, en caso de diarrea lo primero es reponer líquidos
para evitar una peligrosa deshidratación. Beber agua, mejor si es con
una pizca de sal y un poco de azúcar, es lo más importante. Toma
también lactobacilos, ya que una de sus acciones más conocidas
es el efecto preventivo y de tratamiento de las diarreas de cualquier causa.