3 alimentos
depurativos
Fresas, diente de león e hinojo
Una fruta, una verdura y una planta. Tres de los alimentos desintoxicantes por excelencia. Descubre qué pueden hacer por tu salud.
Fresas
Al igual que la uva en otoño, con la llegada del buen tiempo la fresa
se convierte en la fruta depurativa por excelencia. De hecho, la cura de fresas
es una opción clásica de las dietas depurativas de estación.
Su función es la de despertar al organismo del largo letargo invernal
y prepararlo para el nuevo período estacional, ayudándole a descargar
toxinas y mejorando con ello la eficacia del sistema depurativo.
Las fresas son sobre todo diuréticas, pero también ligeramente
laxantes y alcalinizantes de la sangre. Su poder diurético se debe a
su riqueza en agua (casi el 90% de la fruta) y potasio, y por ello también
se han recomendado tradicionalmente contra el reuma y la gota. Esta brillante
fruta de color rojo es además rica en vitaminas A, C y E, tres importantes
antioxidantes que ayudan a nuestro sistema depurativo a reparar el daño
de los radicales libres, unas moléculas inestables que nuestro organismo
produce como desecho y que se relacionan con múltiples enfermedades.
Cómo tomarlas:
El desayuno es el momento del día más recomendable para tomar
fruta. En el caso de las fresas, a sus propiedades desintoxicantes hay que añadir
su elevada proporción de agua, que ayuda a depurar el organismo, y su
riqueza en vitaminas, sobre todo la C, que estimula las defensas desde primera
hora de la mañana. Por supuesto, mejor si son biológicas. Para
un desayuno completo se pueden acompañar de cereales, yogur y algunos
frutos secos.
Para los más radicales, la tradicional cura de fresas se hace tomando
entre 1,5 y 3 kg de la fruta repartida en cinco tomas a lo largo del día.
Sin embargo, también es eficaz si se combinan con otras frutas y verduras
de la estación.
Diente
de león
El diente de león tiene un marcado efecto diurético y por sí
solo constituye un excepcional tratamiento depurativo. Tanto es así que
su capacidad para aumentar el volumen de orina y favorecer la eliminación
de sustancias que sobrecargan el metabolismo ha sido utilizada durante años
no sólo por el naturismo europeo sino también por la milenaria
tradición china. Del diente de león se aprovechan también
sus propiedades digestivas, coleréticas (estimula la producción
de bilis) y colagogas (facilita el vaciamiento de la vesícula biliar)
que descongestionan al hígado, facilitando así su función
desintoxicante. También su ligero efecto laxante unido al depurativo
ayuda a evitar las autointoxicaciones producidas por el estreñimiento.
Cómo tomarlo:
Idealmente, el diente de león debería tomarse fresco, incluyendo
sus hojas bien lavadas en todo tipo de ensaladas para aprovechar así
también su riqueza en vitaminas (B y C). Sin embargo, su sabor, algo
amargo aunque apetitoso, sólo está disponible en el mercado durante
la primavera. Triturando sus hojas también se obtiene un jugo muy depurativo.
El tratamiento consiste en tomar 2 o 3 cucharadas al día, antes de las
comidas, durante un mes o mes y medio. Por último, durante todo el año
se puede recurrir a la infusión de la planta seca (una taza antes de
cada comida) y al extracto (10-30 gotas en un vaso de agua o infusión,
de 1 a 3 veces al día).
Hinojo
De esta verdura tan mediterránea, de sabor y aroma entre anisado y regaliz
y un punto dulzón, se aprovechan la excepción de la raízl
todas sus partes: el bulbo, el tallo, las hojas y las semillas. Los tallos y
las hojas se han usado tradicionalmente para condimentar pescados, especialmente
los grasos, y de las semillas, son conocidas sus propiedades digestivas (sobre
todo en caso de flatulencias) y antiespasmódicas (alivian los cólicos
y los calambres intestinales). Pero es el bulbo, lo que normalmente comemos
como verdura, lo que nos interesa. Crudo o hervido, además de mejorar
la digestión, representa un excelente plato diurético y limpiador
renal que ayuda a expulsar las toxinas del organismo. Por esta propiedad se
aconseja también a las personas con sobrepeso debido a la retención
de líquidos y porque además de saciante es rico en fibras, ayuda
a digerir bien las grasas y contiene pocas calorías (tan sólo
30 por cada 100 gramos).
Cómo tomarlo:
Pueden encontrarse diferentes variedades de hinojo, desde estrechos y alargados
a bien redondos. En ambos casos el sabor es similar y en lo que hay que fijarse
es en que las hojas y los cortes de los tallos estén bien frescos. La
mejor manera de tomarlo es crudo, hervido o cocido al vapor para aprovechar
sus vitaminas (A y C) y minerales (potasio, calcio, fósforo, magnesio,
hierro y cinc).
Con sus semillas se puede preparar una infusión contra las molestias
gástricas, los gases y para aliviar las digestiones pesadas.
Por qué
depurarse
Diariamente el organismo absorbe y produce toxinas. Para ocuparse de las que
absorbe del exterior (contaminación ambiental, de los alimentos, etc.)
y de las que él mismo crea (radicales libres, bacterias intestinales,
parásitos, etc.), cuenta con un mecanismo, el sistema depurativo. Pero
éste a menudo no es suficiente y ello a la larga puede repercutir en
la salud de la persona. Los síntomas de sobrecarga tóxica pueden
ser muy variados: cansancio sin motivo aparente, resfriados que nunca acaban
de curarse, estrés o una erupción repentina en la piel. Depurarse
de vez en cuando ayuda a que el cuerpo se renueve, se recargue de energía
y dé un respiro al hígado y los riñones, los principales
órganos depurativos. No en vano, la depuración constituye uno
de los tratamientos médicos más antiguos.
Aumenta
sus efectos
Para aumentar el efecto desintoxicante de estos tres alimentos bebe mucho
líquido, por lo menos tres litros al día empezando por la mañana.
A primera hora, cuando todavía no se ha ingerido ningún alimento
es cuando los órganos depurativos están más activos. Bebe
entonces un gran vaso de agua templada (si quieres con un poco de zumo de limón)
para favorecer la eliminación de los desechos que tu organismo ha ido
produciendo durante la noche.
En el mercado dietético también encontrarás diversos preparados
de plantas diuréticas con otras ligeramente laxantes, digestivas y diaforéticas
como, por ejemplo, la zarzaparrilla, el abedul, la escrofularia, la dulcamara,
el brusco, la fumaria, el sen o la china. Estos combinados son muy depurativos
y activan las funciones de eliminación del organismo. Se preparan en
infusión y pueden tomarse 1 o 2 veces al día, mejor antes de las
comidas.
Toma también un suplemento de suero de leche. Es muy depurativo y a la
vez mantendrás en forma la flora intestinal, estimularás las defensas
y evitarás el riesgo de estreñimiento o diarrea.
Toma también un suplemento de suero de leche para mantener en forma la
flora intestinal, estimular las defensas y evitar el riesgo de estreñimiento
o diarrea. El suero de leche es además muy nutritivo y un gran depurativo.
Prueba: Sanaflor DPV, Suero de leche Dietabelt.
Ver: NUTRICIÓN: La dieta para el hígado