Pistachos

Cuenta la historia que la reina de Saba los consideraba un manjar exquisito y reservaba para ella y sus cortesanos toda la producción de pistachos de Siria. Hoy en día, este bonito fruto de color verde tan llamativo, y agradable y suave sabor, se consume en todo el mundo, tanto fresco, como seco. Desprovisto de colesterol y rico en fibra y proteínas, contiene vitaminas B1, C, E y niacina, y buenas cantidades de potasio, fósforo y hierro. Se pueden utilizar como condimento tanto en platos dulces como salados, añadirlos a las ensaladas y rellenos o, como es habitual en Oriente Medio, tomarlos junto con semillas de melón y girasol saladas, aunque lo mejor es comerlos sin sal para evitar incrementar innecesariamente el sodio en la dieta.

 

Los frutos secos más ricos en
Hierro
El hierro es esencial para la producción de hemoglobina que transporta el oxígeno a las células, da buen color a la piel y previene las infecciones y la fatiga.
Avellanas: 4, 50 mg - Almendras: 4,40 mg - Uva pasa: 3,30 mg
Calcio
Garantiza la formación y resistencia de unos huesos y dientes sanos. Es fundamental en el embarazo, lactancia, infancia y adolescencia.
Almendras: 254 mg - Avellanas: 200 mg - Nueces y piñones: 80 mg
Magnesio
Es el mejor antidepresivo que la naturaleza nos ofrece, regula el ritmo cardíaco y actua frente a problemas de debilidad y fallos en el crecimiento.
Almendras: 254 mg - Avellanas: 150 mg - Nueces y piñones: 132 mg
Fósforo
Esencial para mantener unos huesos y dientes sanos. Está estrechamente ligado en el proceso de producción energética del organismo. Mejora el estado de ánimo.
Almendras: 470 mg - Nueces y piñones: 400 mg - Avellanas: 300 mg
Potasio
Junto con el sodio regula el balance de agua del organismo y el ritmo cardíaco. Previene la retención de líquidos, mejora los procesos mentales y combate la debilidad muscular.
Ciruela seca: 950 mg - Almendra: 800 mg - Dátil seco: 650 mg